miércoles, marzo 16, 2005

¡Dejen dormir carajo!


2:45 a.m. Todo es silencio y quietud. Un miércoles de madrugada como cualquier otro. Yo, hace horas que terminé de contar todas las ovejitas del corral y me encuentro sumergido en el 7mo. sueño, el más profundo (y al fondo). Un amigo, me dijo alguna vez que las mejores ideas aparecen mientras uno duerme (en sueños), y que siempre resulta perminente tener a mano un bolígrafo para anotarlas. Yo, consideré que dormir y escribir, a la vez, resultaría en la práctica una costumbre poco saludable e insensata...Bueno, no divaguemos, volvamos al camino recto de este relato urbano...

2:45 a.m. y un segundo más. Un estruendo remece la casa. Los gritos desaforados de Carlitos (mi sobrino de parte de sobrina: Servinacuy) alerta a todas en casa. Se sienten pasos por los cuartos aledaños. Pasos descalzos y machacantes. Alguien golpea mi puerta. Todos gritan: "!Ratero @&%/"$%&$&!..." Carlitos no se cansa de gritar y gritar.: "¡Rochi, pásame la pistola" (la de juguete o la de agua), "¿Dónde está la llave?" Al fin reaccióné (es mi costumbre abrir los ojos al despertar, desde chiquito) y busqué mi ropa en plena oscuridad (eso de dormir desnudo resulta ahora una mala costumbre). Me pongo los pantalones, me subo el cierre de la bragueta y !Ay! me cojo de los "pelos" (por no decir pendejos)... Me termino de vestir al vuelo y bajo las escaleras descalzo. Todos están por la sala y por la calle (puerta abierta). La puerta interior que conduce al garaje también está abierta y hacia ella me dirijo... Allí tengo la Compu. Pensé lo peor. La última vez (perdón, la anterior) que nos robaron se llevaron la compu y sólo me dejaron como consuelo y recuerdo el teclado y los parlantes... Pensé ver ahora lo mismo... La compu, en su lugar (se salvó por un pelo), pero, el televisor grande y el pequeño (mío) que bajé para que mi hermano arreglara y arregló, ya no estaban... La puerta del garaje había sido abierta de un golpazo. En el suelo, un bloque grueso de concreto con un tronco grande al centro (de aquellos que utilizan para cerrar una calle). Imposible que un hombre solo haya podido levantar. Me hizo acordar a las pelis viejas donde decenas de hombres cogen un tronco y con gran fuerza lo lanzan contra la puerta de un castillo...

Todo fue rápido. Todo en un flash. No tardaron ni diez segundos en tumbar, la puerta, coger las dos TV´s, subirlas a un tico amarilla y escapar derrapando en la pista, disparando dos tiros al aire. Todos observaban los destrozos. Sorprendidos pero tranquilos. Los vecinos también llegaron a ver. Algunos con el ya conocido: "Ya sabía que te iba a pasar", "Yo te iba a decir que aseguraras más tu puerta", "En la tarde vi gente extraña rondando", etc. Tarde y en peor momento sus comentarios. Como ya dije todos en la casa tranquilos a excepción de Michelle, que con el barullo se asustó y rompió en llanto... Todos despiertos. Menos papá, el duerme como un tronco y mejor no despertarlo... Mi hermano renegando, mis hermanas contando que es lo que habían hecho durante el asalto: Cristina colgada del ventanal del tercer piso gritándoles su vida y hasta de lo que se iban a morir a los "choros" mientras Rafo (su esposo) bajaba corriendo (por no decir rodando) las escaleras. Talia mirando por la ventana de su habitación en el segundo piso también gritando y alertando a los demás en casa. Mila de su balcón al costado del cuarto de Talia, haciendo lo propio...

El vigilante de la cuadra (y de tres cuadras más) llegó a los pocos momentos de ocurrido el asalto. Antes había un vigilante por cuadra. Pero la gente se cansó de pagar "por nada" y sólo quedó uno (el de mi cuadra). Quien dejándose llevar por la avaricia y los ruidos del estómago se hizo cargo de tres cuadras (Quien mucho abarca poco aprieta). No le cargamos la culpa a él, pero... (cóbrame el lunes y verás...). Sin embargo, las consecuencias si había oposición pudieron ser lamentables.

En casa se inició una charla que duró hasta las cuatro de la madrugada. Comenzó con tensión y terminó con risas y sonrisas. Todos nos reíamos de nuestros aspectos y reacciones... Carlitos sin camisa (ni polo) mostrando sus mondongos (como en carnicería), todos con "pijamas" multicolores y risibles. Despeinados, cansados... Bueno, dos televisores valen menos que una vida. ¿Denuncia? para qué, jamás nos devolvieron nada antes... A lo malo buena cara. Y en cuanto a los ladrones, sí. Sí, tú, tú y tú (pues, eran tres) con los cien o cincuenta soles que les den por los televisores espero les compren a sus hijos algunos útiles para el "cole"...

martes, marzo 15, 2005

Primer Día


¿Cómo te fue en el colegio? -Preguntó la abuela.

Michi esconde sus ojos. Se mantiene tranquila y callada. Juega con sus manos. No responde.

- Vamos Michi, ¿Te portaste bien hoy? -Volvió a preguntar.

La tía Luzmila observa la escena. Luzmila fue la maestra de Michelle el año pasado. Conoce a la nena al dedillo y sabe que no va a hablar hasta que no se sienta en confianza. La abuela sale del comedor y ahora es el momento.

- A ver "Gatita" ¿Te portaste mal no?

Michelle abrió sus enormes y hermosos ojos negros, mostrando, también una enorme sonrisa llena de picardía e inocencia. Se sabe descubierta y se muestra dispuesta a colaborar sin oposición.

- ¿Te llamaron la atención? -Pregunta Mila. Las palabras salen de su boca de manera firme y serena. Sin embargo, al final, esboza una sonrisa amplia y cómplice. Sus ojos brillan como el "guiño" de una estrella.

- Sí -Contesta Michelle- Tres veces...

- ¿Tres veces? -Abriendo los ojos enormes y tomándose la cabeza- La primera vez ¿Por qué te llamaron la atención?

- Porque le arroje el borrador a mi compañera.

- Eso estuvo mal...

- Sí, muy mal -Lo dice de manera sincera, racional y con absoluta convicción.

- ¿Y la segunda?

- Porque me escapé del salón.

- Eso estuvo peor ¿Y la tercera? -Algo impaciente por oir.

- Me volví a escapar -Sonríe y se tapa los ojos.

- Bueno, Michi. Hoy has tenido un mal comportamiento y es el primer día apenas. Espero que no se vuelva a repetir en los días posteriores... Sabes bien que las cosas que has hecho no son buenas. Cuando juegues con una compañerita fíjate si ella también se divierte...Ah y no juegues en clases. Y eso de escaparte del salón... UHmm. Recuerda que ya no estamos Florcita ni yo para perdonarte. Ahora te van a castigar y con merecimiento. Tu has sido mi mejor alumna en aprovechamiento pero no en conducta... Espero que este año en tu nuevo colegio te comportes como una niña de cinco años. ¿Ves? Como los dedos de tu mano... ¿Qué piensas hacer mañana para que no te llamen la atención ...?

- (sonríe) ¡Correr más rápido!

lunes, marzo 07, 2005

Invisibilidad y Celos


Sentado en la sala de esperas de un consultorio médico, espero (valga la redundancia) mi turno para que me extraigan el maldito uñero que hace días me impide caminar con la naturalidad acostumbrada (de dandy edulcorado). El dolor se agudizó, cuando le dí el clásico "puntazo" (chuñazo, uñazo, etc.) al balón para anotar un gol (en el partido de los sábados por la tarde), fue el gol más doloroso y menos celebrado de todos (con ese fueron tres... En toda mi vida de futbolista frustrado)... Sentado, como ya dije, viendo la cara de otros pacientes, todos aburridos, muy aburridos... Me pongo a ojear el Comercio y encuentro dos notas curiosas que despiertan mi interés e imaginación y hacen de mi espera un agradable y despreocupado entremés.

La primera nota informa sobre los experimentos de dos científicos ingleses para lograr la invisibilidad. Sí, amable lector, al igual que Harry Potter y su capa mágica, ahora la invisibilidad está a la vuelta de la esquina. Esto se lograría a través del uso de una materia que actúe como pantalla a la luz. La existencia de colores y formas está determinado por la proyección de luz sobre los cuerpos. El meollo de la teoría, para lograr la invisibilidad, radica en reducir el reflejo de la luz. Tarea no simple, pero no, por ello, imposible... Ahora, imagínense un traje que nos conceda el perfecto camuflaje de invisibilidad. Digamos, 10 minutos. Sí, 10 minutos con un traje que nos convierta en el nuevo y rencauchado "Hombre invisible"...


Pregunta: ¿Qué harías en 10 minutos como el "hombre invisible"?

La segunda nota trata sobre los celos, entre hombres y mujeres. En Alemania, teniendo como sujetos de experimentación a 200 personas(hombres y mujeres) se llegó a las siguientes conclusiones:

  • La mujer, reacciona con celos (codazos, pellizcos, arañazos, etc.), cuando, constata sentimientos amorosos incipientes de su pareja hacia otras mujeres.
  • El hombre, mientras tanto, es preso de los "perros de presa" (celos, analogía usada por el abuelo) cuando tiene o cree tener motivos para dudar de la fidelidad de su compañera (sic).

No echemos más fuego al Infierno y formulemos la pregunta de rigor:



Pregunta: ¿Quién es más celoso? (el hombre o la mujer)


(No sé, cuáles sean sus respuestas, pero, cómo quisiera ser el hombre invisible en este momento o por lo menos que mi uña, mi dedo o todo mi pie lo fueran, para evitar ver y sentir a una antigua ex (de pésima relación y peor final) extraerme el maldito uñero con evidentes muestras de venganza contenida y en pleno desembalse... )



viernes, marzo 04, 2005

Dilema II: Encrucijada


Juan y Carla, María Fernanda y yo llegamos al punto concertado para encaminarnos luego al lugar donde se practicaría el aborto. Llegué con retraso. El rostro de tensión de todos nosotros era manifiesto. Nuestras caras de niños estaban cubiertas con un rictus de patética seriedad, sólo comparable cuando asistimos al entierro de Diego, compañero de estudios, muy recordado.

Carla, tenía una expresión de tristeza extrema, muy nerviosa y a punto de desvanecerse... Juan la sostenía de un brazo. Ella, parecía que no había dormido en varias noches, sus ojeras delataban los difíciles momentos que había atravesado en las últimas semanas... Fue arrojada a la calle por su madrastra (pues, según ella, era un mal ejemplo para los otros niños). Su padre trabajaba en Japón y ni enterado de la situación.

La alojé en casa por una semana. Juan, asiduo visitante a casa, no se apareció por ella. La desazón de Carla era palpable. María Fernanda, su mejor amiga, la visitó a diario, se quedó a dormir un par de veces. En esa semana compartimos lágrimas, secretos, odios, frustraciones y nos unimos más que nunca. Carla, se fue luego a casa de una prima en Ate. Llamó a los pocos días, para avisarme cuando y donde reunirnos para acompañarla...

Juan y Carla, llegaron primero, luego lo hizo María Fernanda. Yo, como siempre, llegué tarde. Nuestro paso fue cansino, casi ni hablamos. El silencio era roto frecuentemente por los sollozos y suspiros de Carlita... Juan se mostraba duro, insolentemente duro, prácticamente arrastraba a Carla. María Fernanda, a ratos acariciaba el rostro y la cabeza de Carla. Yo, la miraba a instantes y ella dejaba escapar una leve sonrisa que se perdía entre sollozos, mientras cubría con una mano su rostro...

Dimos con la dirección signada con el nro. ... en la calle ..., perteneciente al distrito de Lince. Nos topamos con una casa de aspecto abandonado. Juan tocó el timbre repetidas veces, impaciente, y a ratos,con sus manos, samaqueaba las rejas... Se abrió una puerta interior y apareció un tipo obeso de gesto adusto. Nos saludó secamente levantado una mano que bajó rápidamente. Abrió la reja y todos ingresamos. Atravesamos una corta vereda empedrada, los jardines a los costados se mostraban secos y descuidados. Entramos al interior de la casona. Lo que vimos adentro en nada difería de lo observado afuera. Descuido, desorden, paredes descoloridas por el tiempo... El "doctor" nos condujo a una pequeña sala de espera, acondicionada con una banqueta vieja y algo polvorienta. El "doctor" llamó a un costado a Juan y éste sacó algo del bolsillo. El "doctor" sin ninguna muestra de cortesía ni respeto se puso a observar los billetes a la luz de una pequeña ventana. Luego hizo pasar a Juan y a Carla a una pequeña oficina. Carla, nos llamó con la mirada, nosotros no esperamos ninguna invitación y entramos con ellos. La molestia en el "doctor" y en Juan era obvia. La oficina, tenía un pequeño escritorio atiborrado de papeles y muestras médicas. Las paredes semidesnudas mostraban diplomas...

El "doctor", impostando una voz grave, nos explicó de manera cantinflesca como iba a desarrollar la intervención. La explicación en lugar de infundirnos confianza nos provocó asco. Cada palabra se hacía menos creíble. Pronto, llamó a una asistente: Una chica de aspecto provinciano no mucho mayor que nosotros.

Nos ordenó permanecer allí. Sólo Carla debía acompañarlo. La vimos caminar a marchas forzadas, llorando...

En nuestras pláticas, en la semana que se quedó en casa, Carla había sido poco clara, pero, dejó a entrever que ella deseaba tener el niño. Pero, por el bien de ella y de Juan, eso no era posible...

No habían pasado ni diez minutos y la deseperación nos envolvía crecientemente. Juan caminaba por la habitación de un lado a otro con su mirada de halcón. María Fernanda, lloraba a moco tendido, repitiendo: "Pobrecita, pobrecita". Yo, salí con dirección a la sala de espera ("Sala de la desesperación" sería el nombre más apropiado). Oí los gritos de Carla. Corrimos a la "sala de operaciones". Una cortina hacía las veces de puerta. Entramos y vimos a Carla enfundada en una bata y al "doctor" con una inyección en sus manos. Carla pedía a gritos su ropa, quería escapar de allí. Encontró un bulto con su ropa y empezó a vestirse. María Fernanda, la cubrió con su cuerpo. Yo, sólo atiné a voltearme. El "doctor" señalaba a Carla con un gesto y decía: "Esta chica está loca", mientras Juan le reclamaba por el dinero. Carla, apenas terminó de vestirse salió del lugar. María Fernanda y yo la acompañamos. La reja estaba con llave. Los gritos de Carla eran cada vez más fuertes. No deseaba permanecer un segundo más en ese lugar. La asistente del doctor apresuradamente, con un manojo de llaves, trató de abrir la reja, mientras pedía silencio. Carla la emprendió con ella a base de insultos y más gritos. La chica se puso colorada. La calle, antes silente y vacía, se llenó de curiosos...

Carla emprendió veloz carrera. María Fernanda no pudo sostener el paso y quedó rezagada. Yo la alcancé y la cogí de la cintura. Trató de safarse y la cogí con más fuerza... Sus fuerzas cedieron y me abrazó como mansa paloma. Cogimos el primer taxi que vimos y nos encaminamos a un lugar cercano a mi casa...

Caminamos por las calles de Próceres, atravesamos parques y glorietas... Ella, caminaba, con los brazos cruzados y la mirada al suelo. Nos sentamos en una banqueta. Sus ojos, rojos y vidriosos iban acompañadas de una triste, muy triste sonrisa (inolvidable)... Yo la abracé. Sentí el temblor en su cuerpo. Permanecimos así por mucho tiempo en un abrazo eterno...

Dilema




Juan a "secas" se encuentra en la clase de Algebra escuchándola, pero, no oyéndola. Su mente, sus ideas, su atención se encuentran muy lejos de allí. El profesor gesticula, mueve las manos y brazos como molinos de viento, sudando, mientras trata de demostrar el ejercicio planteado...


- Juan, ¿Puedes resolver el problema?


Juan, se siente aludido, confuso. Sólo instantes después (siglos para él) se da cuenta que el profesor se refiere al problema en el pizarrón y no el que lo ocupa...


Se levanta pesadamente, sus pasos son lentos como si cargara en la conciencia toneladas de acero. Coge la tiza con un ligero temblor, aunque evidente, con la mano diestra e intenta escribir algo. Sólo un punto aparece en la pizarra (igual que en su mente). Mira un lado a otro tratando de encontrar la respuesta en la mota o en alguna pared. Busca con la mirada triste y los ojos brillosos la solución a los problemas que lo aquejan. No encuentra las respuestas en las paredes, en el techo ni en los rostros de su compañeros... Se siente observado, analizado, desnudo, descubierto... Su rostro enrojece, siente su cara arder, es presa del pánico, a punto de llorar... Deja caer la tiza y abandona el aula con prisa. Desconcierto...


Terminada la clase. Muchos de sus compañeros van a buscarlo. No lo encuentran en la facultad, tampoco en los alrededores del comedor. Hacen un barrido por toda la ciudad universitaria... Lo encuentran sentado, con las piernas recogidas y la mirada baja en las gradas del gimnasio. Intenta huir, pero sería inútil, permanece quieto...


Sus amigos le hablan, le preguntan ¿qué es lo que pasa?... Juan después de algunos instantes al sentirse en confianza, en aparente calma, decide hablar...


- Saben, ¿Por qué Carla no viene hace días?

- No me digas que estás así porque Carla no viene hace días, seguro que discutieron (hablando con chanza) -interviene uno de los presentes.

- ¡No Ernesto! ¡No es eso! (casi gritando), quiero que me escuchen primero, luego pueden hacer las preguntas (que no voy a responder por que no tengo ánimo para hacerlo) y opinar lo que quieran...

Todos asienten.

- Sé que muchos de ustedes, llamaron a casa de Carla preguntando por ella. Carla me lo dijo. Yo, respondí algunas llamadas... Carla hace días que se siente mal. Ustedes mismos fueron testigos de sus nauseas, mareos y desmayos. Sí, Carla está embarazada... Yo soy el "padre" del niño que "espera"... (silencio) Yo, no quiero ser padre todavía... Tengo 17 años, quiero estudiar y no estoy seguro si realmente quiero a Carla... Es una linda chica, buena amiga, pero... no...

Fabián, colorado como un tomate, intenta lanzarse encima de Juan, sus compañeros lo contienen. Su ofuscación e ira son incontenibles, alcanza a coger de los cabellos de Juan y tirar muy fuerte de ellos. Juan se queja de dolor (¡Suelta mierda!). Ernesto, Alberto, Eduardo, el otro Eduardo, Sebas, Tomás y Alonso después de muchos intentos logran dominar a Fabián. Los chicos son expulsados del gimnsasio. Se van al estadio. Allí es más tranquilo. Un grupo acompaña a Juan y otro "abraza" a Fabián.

(Fabián y Juan, desde que ingresaron a la U, mostraron su interés por Carla. Juan ganó en las preferencias... Fabián no pudo apartar a Carla de sus afectos...)

La pregunta caía de madura: ¿Qué iba a ser Juan con el "problema"?

Juan, retomó el hilo del monólogo. Mirando si Fabián estaba realmente fuera de su alcance y maniatado, prosiguió entonces...

- Carla y yo, hemos decidido que lo mejor para los dos es que ella se haga un aborto...

- ¡Seguro fue idea tuya desgraciado! -Interrumpió Fabián.

Juan, como si no hubiera oido nada, siguió hablando...

- Hemos buscado lugares donde pueda hacerse el aborto. Pero aún me falta dinero. Por eso estaba vendiendo mi ropa... Me prestan algo, les aseguro que se les voy a devolver luego... El tiempo avanza y quizás más tarde el aborto sea peligroso... ¡Vamos no me abandonen ahora...!

La "conversación" continuó. Ahora, quien gesticulaba y movía los brazos como molinos de viento era Juan y... Ahora, los amigos del aula, los chicos escuchaban pero no entendían lo que Juan les decía...

¿Qué es lo que un buen amigo podría decir en estos momentos?




jueves, marzo 03, 2005

¿Machista? ¿Quién? ¿Yo? !NO Señor...ita!

Nací en un hogar lleno de mujeres. Tengo 5 hermanas que, si se enteran o presumen que soy "machista" entre las cinco me sacan la "mugre". Mis mayores y más sinceros afectos se encuentran depositados en mujeres ...No soy machista, no podría serlo, "mi conciencia y criterio despejan cualquier duda al respecto"... Respeto a la mujer, representadas en mi madre y hermanas y a mí mismo.

Adoro la belleza femenina. Me encanta la femineidad en esencia, no la vacua, insustancial y superflua. No me obnubilo por la simple belleza externa. La belleza resulta muchas veces un complemento de la fuerza. La mujer, es tan capaz o superior al hombre en habilidades. Los varones, podemos perder fácilmente la cabeza por unas buenas piernas, un buen busto o una linda carita... Es innegable, pero no por ello, vamos a generalizar y decir que el hombre (nos) ve a la mujer como simple objeto de placer e inferior a él. La mujer y el varón, dejando de lado aspectos externos, somos iguales. En distinta envoltura, al final, iguales.

Recuerdo a mi profesora de secundaria, decir: "Un hombre jamás ruega" (¡Confórmate con el 05!), "Un hombrecito jamás llora" ¿Es el ruego o el llanto una cualidad exclusiva de la mujer? ¿Son las muestras de debilidad innatas a la mujer?

Vivimos en una sociedad machista. Para muchos resulta un negocio redondo vivir y construir una sociedad machista (prueba de ello, las industrias relacionadas a la cerveza, cigarros, desodorantes, helados, galletas (increíble), modas, concursos de "Miss cualquier cosa", etc.). Tenemos madres machistas, profesoras machistas, hermanas machistas, novias machistas, en fin... Y muchas caen en el facilismo de llamarnos "machos", pretendiendo de esta manera ocultar con la yema del dedo meñique su enorme cuota de responsabilidad al respecto. El hombre no nace "macho", se hace "macho". "Los hombres juegan al fútbol", "Los hombres no se abrazan", "Los hombres no se besan", "No seas maricón ¡Carajo!, no llores como una niña". ¿Vivimos o no en una sociedad machista?

Puedo decir de la boca para afuera que, no soy machista. Sin embargo, hay "detalles" que señalan lo contrario, incrustados fuertemente en nuestro inconsciente desde tiempos inmemoriales, un lastre que tenemos que cargar soterradamente o hacer alarde de él, con falso orgullo, en muchos casos.

Por último, no quiero ser machista, no quiero que mis hijos y sus hijos lo sean. Demos el primer paso y desterremos las ideas de machismo y feminismo que resultan a la larga status o condiciones autoimpuestas que degradan y separan.

"Los Eternos Prisioneros de la Mediocridad"

Algo grande está naciendo en la década de los '80
Ya se siente en la atmósfera
Saturada de aburrimiento
Los hippies y los punks
Tuvieron la ocasión
De romper el estancamiento
En las garras de la comercialización
Murió toda la buena intención
Las juventudes cacarearon bastante y no convencen ni por sólo un instante
Pidieron comprensión, amor y paz con frases hechas muchos años atrás
Deja la inercia de los '70,abre los ojos, ponte de pie
Escucha el latido, sitoniza el sonido,agudiza tus sentidos
Date cuenta que estás vivo
Ya viene la fuerza, la voz de los '80
Ya viene la fuerza, la voz de los '80
La voz de los '80
En Roma, Lima y en Santander la gente de tu edad no sabe qué hacer
Santiago, Asunción y también Buenos Aires, bueno, las cosas no están que arden
Sangre latina necesita el mundo, roja furiosa y adolescente
Sangre latina necesita el planeta ¡Adiós barreras! ¡Adiós setentas!
Ya viene la fuerza, la voz de los '80
Ya viene la fuerza, la voz de los '80
La voz de los '80
Opus dei, oh no!
En plena edad del plástico seremos fuerza, seremos cambio
No te conformes con mirar en los '80 tu rol es estelar
Tienes la fuerza eres actor principal
De las entrañas de nuestras comunas surge la piel que vestirá al mundo
Ya viene la fuerza, la voz de los '80
Ya viene la fuerza, la voz de los '80
La voz de los '80
Escucha el murmullo... algo se siente venir
Los últimos vientos de los setentas se mueren
Mira nuestra juventud, que alegría más triste y falsa
Deja la inercia de los setentas
Abre los ojos, ponte de pie
Escucha el latido, sintoniza el sonido
Agudiza tus sentidos, date cuenta que estás vivo
Ya viene la fuerza, la voz de los '80
Ya viene la fuerza, la voz de los '80
La voz de los '80...

Dos décadas después y ... todo sigue igual


Hablemos en HTML

¿Sexo débil?

  • - Lloran y estamos dispuestos a enjugar su llanto con caricias y mimos.

  • - Rien y nos sentimos transportados al cielo y las estrellas.

  • - Gritan y obedecemos a pies juntillas sus designios.

  • - Nos seducen y nos comportamos como mascotitas.

¿Sexo fuerte?

¿Raza dominante? No tenemos virtud alguna


(Lo anterior no demuestra un desapego a mi condición varonil, mostrándonos débiles y dominables. Sólo estoy probando las clases de HTML (Estoy aprendiendo a escribir en "chinito" me siento como niño en fábrica de dulces. O a lo mejor ¿Sì? No soy dueño de mi subconsciente)


Y AHORA ¿Cómo inserto imágenes? Sugerencias, comentarios, ejemplitos, tareas... Alguien que se apiade de mí...?


Flor Marchita

Sólo era suficiente, decir, "lo siento". Una sencilla disculpa, habría bastado. Sin embargo, antepusiste tu orgullo y te negaste a aceptar lo obvio. Decidiste convertirme en tu esclavo, sin preguntarme... Estaba tan enamorado, que de seguro habría aceptado. Pero, fallaron tus maneras, te traicionaron tus impulsos. Impusiste tus gustos e ideas, sin tomar en cuenta los míos. Cruzaste el umbral de lo permitido y quebraste nuestra relación. Te sumergiste en una carrera desbocada por hacer y no sentir ¿Puedes amar sin sentir?
Tus lágrimas son vanas, tus disculpas tardías e inútiles. Ya, no siento, lo que sentí algún día. No te guardo rencor, pero, tampoco pretendas olvido...
Después de muchísimas lunas vuelves a mi vida a imponer que regrese contigo. No cambias. Ya no te amo. Los recuerdos que quedan son sólo cenizas irreconstruibles de un amor que se perdió en el pasado, en un laberinto de escaleras sin sentido.
No llores más, no me abraces, olvidé el sabor de tus labios. No te humilles, no vale la pena. No existe ninguna otra persona y no es necesario para estar seguro de lo que siento. Tu nombre de flor en mi pecho se marchitó.

miércoles, marzo 02, 2005

Sinceridad

Dí, lo que sientes, con palabras...
No le busques sentido...
Cierra los ojos y déjate llevar...
Respira ...Imagina ...Siente.
Di lo que sientes con palabras...
Habla de Tí y de lo que sientes...
No tengas miedo...
No temas sentir y expresar lo que sientes...
No temas decir con palabras lo que sientes...
No temas sentir y desear sentir de verdad...
Siéntete libre,
siéntete humano,
siéntete vivo,
siéntete amado y no,
en paz y no...
Libera tu mente de prejuicios,
deja encendido el motor de tu imaginación y tus sentidos...
Que afloren libres tus pensamientos,
los que puedes decir y no...
Sé, en esencia, en lo más hondo, Tú mismo.

Mentiras verdaderas

- ¡Mírame a los ojos! ¡Te amo! !No te miento! !T_E___ A_M_O !
- Quiero estar segura de que así es...
- ¿Por qué lo dudas? ¿Acaso te he mentido alguna vez?
- No... Pero...
- ¿Pero qué? ¿Insinúas qué te he mentido alguna vez?
- ¡No es eso! Pero...
- ¡Pero, nada! ¡Tú no me amas como yo lo hago!
- (desarmada) Yo te amo... Pero no quiero demostrarlo de esta forma...
- Si me amas como yo te amo, no tiene nada de malo demostrarlo de esta manera...
- Te amo, no tengo dudas de ello, pero...
- ¿Pero qué?
- Tengo miedo...
- ¿Miedo de qué? Estás conmigo y te amo, ¿No te basta eso?
- Yo te amo...
- No parece, ya me cansé de rogarte, actúas como una niña...
- (Silencio, respiro hondo, hondísimo, aire afuera, mirada brillosa y perdida, los pies moviéndose en gesto desesperado)
- Ya no eres una niña, eres toda una mujer y quiero que lo seas conmigo, deja tus temores a un lado, yo estoy contigo, déjame demostrarte que te quiero de verdad, quiero sentirte mía, para mí nada más...
- ¡Tengo miedo!
- ¡No seas cojuda!, el miedo es para gente débil y tú no lo eres...
- (silencio, bufidos, vacilaciones)
- ¡Vamos! ¿Acaso no me quieres? Mejor aquí cortamos, pensé que realmente me querías...
- (Silencio, lágrimas)
- Por última vez ¡Vamos u olvídame!
- ... Esta bien...
(!Se te hizo matador¡. No aguantó ni dos minutos: Un nuevo récord)

martes, marzo 01, 2005

(¡Feliz Cumple en la Patagonia!)

(Paty:
Partiste hace cuatro años, sola, con la maleta repleta de ilusiones, buscando el Norte en el Sur; el porvenir, hoy. Te fuiste con tu sonrisa extrema, a prueba de todo, a enfrentarte a la vida, sacrificándola. Venciste barreras humanas y te perdiste en la distancia. Pasaste duros momentos que enjugaste con llantos y recuerdos.
Te sentiste sola muchas veces, sola, realmente sola. Ajena ante ojos extraños, melancólica, frustrada. Sacaste fuerzas de donde no las hay, campeaste el temporal con una sonrisa. Venciste tus temores. Te hiciste dueña de tu vida y situaciones.
Ya no estás sola, formaste una familia, encontraste al hombre de tu vida (Guille) y diste vida al fruto de tu alma (Fabri). Hoy, Primero de Marzo, te recuerdo hermanita... La chica de ojos alegres y sonrisa explosiva.
Besos, abrazos y hasta pronto...)

La manzana de la discordia (cuento)

Arturo y Manuel, los mejores amigos. Compañeros de copas y de faldas. Inseparables, en lo vano y en lo serio. Este año lo iniciaron matriculándose en un curso avanzado de sistemas de un prestigioso instituto capitalino. Vacilaban a todo el mundo: A los profes, a los guachimanes, a las chicas y demás compañeros... Su vida era sólo un vacilón, total, "papi" les podía pagar ese instituto y demás caprichos...
Lourdes, de origen humilde. Se había roto el "lomo", literalmente, por conseguir una beca íntegra de estudios. El mecenas era un viejo verde, coleccionista de las chicas más bellas y pobres de la ciudad. Tenía "ojo clínico" y cientos de "chupamedias" que ponían en su conocimiento la existencia de algún nuevo y buen "prospecto".
Lourdes, tuvo que aguantar las más torpes y bruscas caricias en sesiones "sado-amatorias", después de todo, al criterio de sus padres y que ella asumió como propio, "la piel aguanta todo". Por otro lado, era una oportunidad única que sólo se le iba a presentar una vez en la vida y que a la larga le traería más beneficios que frustaciones.
Verla con su aire descuidado, en la flor de su juventud y notorios encantos, provocó en los amigos del "alma" los más series encontronazos, prueba de fuego para su "solida y sincera" amistad.
El cambio en el comportamiento de los amigos fue notorio. De salvajes y desenfrenados, se volvieron aguas mansas, dispuestos a cambiar por seducir a la bella joven. Lourdes, al principio no les tomó mucha importancia. Su meta principal estaba orientada a conseguir su objetivo final: Verse graduada, una carrera que le diera la independencia tan anhelada, para no depender de nadie ni de extorsiones, chantajes y otras vilezas de las que se había visto rodeada desde que tuvo uso de razón. Con un padre alcohólico que se tomaba hasta el último centavo de sus sueldo en bacanales interminables y rodeado de malos amigos que sólo lo acompañaban en las "horas felices". Con una madre sin carácter y sumamente devota, temerosa de Dios y de su marido. Lourdes, prefería mil veces pasar el día fuera de casa con alguna amiga que pasar un instante en esa casa de la que sólo tenía los peores recuerdos... En aquella casa fue violada repetidamente por un primo de su padre. Lourdes se lo dijo a su madre, quien consideró un pecado sólo hablar del tema y mencionar aquella palabra pecaminosa (violación) y prefirió rezar mil "padres nuestros" que sacar al fresco a aquel "hijo de puta". Su padre, estuvo al tanto de todo, sin embargo, lo tomó deportivamente, total, era hombre y a un macho se le está permitido ciertas libertades. "Primo, lo tuyo es mío... un par más".
Los amigos, mientras tanto, se desvivían por colmarla de regalos y afectos tratando de doblegar a la bella damisela de cuerpo soñado.Lourdes le dio el si a Arturo. Manuel, ni se enteró. Los amigos platicaban de los méritos que habían hecho en el día por conseguir su fin (Lourdes), Arturo guardaba con recelo la buena nueva, total, en el "amor y en la guerra"... Manuel los vio un día juntos, la amistad se requebrajó como hielo delgado. No se volvieron a hablar... Manuel llegaba sólo y se instalaba en un lugar apartado. Arturo y Lourdes se sentaban en primera fila, en medio de miradas furtivas y besos silvestres e inopinados...
El viejo "mecenas" informado de las movidas de una integrante de su harém puso el grito en el cielo y cerro el caño de su billetera. Lourdes sintió el impacto y decidió emplear sus "armas" para recuperar su status perdido. El "viejo verde" tenía su departamento de soltero en San Isidro, así es que decidió hacerle una visita sorpresa. La puerta del edificio estaba abierta, el vigilante no estaba en su lugar. Subió las escaleras con paso apresurado y tocó con los nudillos la puerta... El timbre no funcionaba. La puerta se abrió y quien se asomó no era el "viejo verde"... Era Arturo... Arturo en paños menores y luego, su "papi" en cueros...

El patrono de los Animales

Para todo gusto y banalidad existe algún santito a quien prenderle velas con el fin que nos otorgue algún milagrillo. Existen de todos los tamaños, colores, denominaciones, nacionalidades, por temporadas e incluso uno para la net... Sin embargo, para no escaparme del tema al que ahora me aboco, mencionaré a aquel que está relacionado con los animales: San Francisco de Asís, quien a pesar de tener costumbres libertinas cambió repentinamente para entregarse de lleno a las labores del "Barbas". Mencionar a Francisco, trae rápidamente la idea de animalitos, de un enorme zoológico con las más variopintas especies inimaginables. El común de las mentes asocia a Francisco a los animales y asegura su vínculo cercano con ellos, sin prestar atención al fondo del mensaje de "Francis".
Cuando "Panchito" lanzó sus sermones a los animales, muchos en aquella época lo veían como "loquito", otros lo consideraban un privilegiado que lograba comunicarse con los animales (un tarzán medieval), en fin... Incluso hoy a pesar de los cientos años que han transcurrido sacan a sus animales a "bautizar" en homenaje y recuerdo de Francisco. Francisco en su época no lograba conectarse con el común de gente y al no sentirse oído, decidió hablar a los animales, no esperando ser oído por ellos sino burlándose del hombre y de su condición humana. Un animal podía oir su mensaje y el hombre no. Conclusión, la animalidad no es una característica propia de los animales. El hombre también la posee y la enriquece con otras "virtudes" que Francisco toma de manera sarcástica para desarrollar su obra que aún hoy persiste.
Yo, particularmente, adoro a los animales, no me considero un seguidor de Francisco ni por asomo. Sin embargo, me encantan los animales, en especial los pekineses. "Muñeca" y "Nano", mamá e hijo, dos adorables pekineses de muy buenas costumbres fueron sacrificados salvajemente a través del clásico "bocado" que algunos municipios aplican de manera indiscriminada y solapada con el fin de eliminar "canes vagos". El criterio es simple, lanzar el bocado a cualquier parte y si lo coge algún perro "bien", ellos no se responsabilizan de nada, pues emplean trabajadores fantasmas que hacen la tarea sucia de asesinar a mansalva a criaturas inocentes. ¿Quién es el animal?.
Francisco, si aún vivieras tendrías hoy trabajo doble y de seguro ya no sólo te "oirían" solo "animales". Te oirían ahora muchos más "animales bípedos" que a pesar de todos tus mensajes claros, directos, hirientes y demás no te entenderían un ápice.

domingo, febrero 27, 2005

!Sonría ! ¡Está Ud. en cámara indiscreta!

Nuestras vidas están plagadas de hechos vergonzosos que en su momento nos hicieron sentir arcadas, cambios drásticos de color y temperatura, en fin, sin eufemismos, nos hicieron sentir los tipos más ridículos sobre la faz de la Tierra, dignos de nuestra propia lástima (¿Por qué a mí?). Voy a reseñar tres momentos de mi vida que me provocaron estas reacciones y que con el paso del tiempo vuelven a mí envueltos en sonrisas y enseñanzas...
Tenía 13 años y me encontraba en la fase de "explorador". Mientras en el colegio se hablaba de Colón y sus grandes descubrimientos, yo estaba embarcado en mi propia expedición, teniendo como destino y objeto de estudio, mi cuerpo. Muchos compañeritos en la escuela ya lo habían hecho, y comentaban sin pacatería los placeres que habían sentido y que yo estaba dispuesto a descubrir. Escogí un día de poco transito en casa. Sólo estábamos Mamá y yo. Mi habitación estaba en el segundo piso con vista a la calle. Estaba un poco tenso, nervioso. Primer paso en el experimento, traer a la mente una imagen agradable, pero como no logré inspirarme tuve que buscar una fuente más real, es así que descubrí un extremo de la cortina y allí estaba: Nancy. Mientras los chicos afuera volaban sus cometas, yo hacía lo propio en mi habitación. Demostré en base a mis experimentaciones que a toda acción corresponde una reacción y entendí también la que se refería a la fricción de los cuerpos. La nueva sensación provocó en mí temor, pensé que me desangraba, que esto no iba a parar nunca. El torrente se detuvo, mi corazón latía a mil, mi agitación era más que evidente y de pronto... Se abre la puerta. Mamá se asoma. Yo, no sabía donde meter la "cabeza". Se me subieron los colores al rostro, sentí arder como una tea y mi estado de confusión era enorme. Mamá hizo lo más acertado, cerró la puerta... Durante días tuve que aguantar la mirada de mamá, no me dijo ninguna palabra, no me llamó la atención, pero su mirada de "lo sé todo" con una de sus cejas más alta que la otra me atormentó por semanas...
Otro, de estos hechos "memorables" me ocurrió después de cumplir los 18 años. Me estaba preparando para recibir la Confirmación en la parroquia de mi barrio y ... Chicos, chicas, una catequista, 6 meses intensos de preparación, últimos días antes de la confirmación y pasó que en el último ensayo con la presencia de padres, padrinos y del Padre Willy; Nancy y yo, nos dejamos llevar por la emoción, eran los últimos momentos que compartíamos en estas reuniones, así es que escapándonos de todos nos encerramos en el cuarto de servicio del salón parroquial. Jessenia, la catequista nos estuvo buscando y, nosotros enfrascados en unos encuentros de los más cercanos. Besos van, besos vienen y que se abre de golpe la puerta... El rostro enojado de Jessenia, los gritos destemplados de Jessenia, un tropel de pasos hacia el salón parroquial... El padre Willy conteniendo a la masa y orientándolos hacia el el templo principal. Avergonzados hasta la última de nuestras células, tuvimos que escuchar un sermón del Padre. Pensamos lo peor, que nos iban a excomulgar o por lo menos impedir la Confirmación. Ni lo uno ni lo otro, el Padre Willy se mostró de lo más comprensivo, nos absolvió no sin antes darnos una penitencia de mil Padres Nuestros e igual número de Ave Marías. En el templo ya se había iniciado el ensayo final. Sentí cientos de ojos acusadores y condenatorios sobre mí y yo a punto de arcadas...
El último hecho que les voy a referir corresponde a esta misma etapa de mi vida. De mis gloriosos y hormonales 18 años. Día sábado, casa de Edson sin la presencia de sus padres. Así es que fui a hacerle una visita en compañía de Nancy. Llegamos, Edson nos abrió las puertas de su casa, de la cochera y del auto de su papá. Nancy y yo nos enfrascamos en una lucha intensa, como si el mundo se fuera a terminar al día siguiente. Edson hacía de "Celestina". Sin embargo, no desempeñó muy bien su función, pues sacando a relucir su faceta de organizador de eventos, invitó a a varios de nuestros amigos en común. Uno de ellos tuvo la desfachatez de traer consigo una cámara, acercarse temerariamente al auto y decir sorprendiéndonos : !Sonrían ! ¡Está Uds. en cámara indiscreta! Terminamos, Nancy y yo, bruscamente lo que habíamos empezado sin acabarlo del todo. Durante días, semanas me estuvieron extorsionando, jodiendo con la existencia de los negativos, y con la enorme campaña de desprestigio que iban a lanzar en mi contra por el sólo placer de verme humillado. Sentí vergüenza de sólo imaginar que fotos mías circularían por calles y veredas... Al final, jamás aparecieron, sólo fue un bluf, una burda mentira de aquellos "inocentes años"...
Mi vida no se ha detenido, me han ocurrido más hechos que bien merecerían estar incluidos en mi Salón de la fama de hechos vergonzosos. Sin embargo, ya no soy un chico, tengo que afrontar estos hechos con responsabilidad y asumir las consecuencias. No tengo que "echar" la culpa a la mala fortuna o mala suerte cuando yo soy el directo responsable de ella... ¿Quién más? ¿Has tenido un mal día? Yo, también.

sábado, febrero 26, 2005

El Nombre de la Rosa - Umberto Eco

Reseña de Apostillas a "El nombre de la rosa"


Umberto Eco, Apostillas a "El nombre de la rosa", traducción castellana de Ricardo Pochtar, Buenos Aires, Editorial Lumen & Ediciones de la Flor, 1986, 88 pp. ISBN 950-515-020-2. Título del original en italiano: Postille a "Il nome della rosa".
«Eco y los bordes de una escritura», La Razón Cultura (Buenos Aires), 9 de noviembre de 1986, p. 7, cols. 1-3.

Umberto Eco

Fiel a su lema "sólo se hacen libros sobre otros libros", Umberto Eco, profesor de Bolonia, relata en estas deliciosas Apostillas cómo escribió su novela El nombre de la rosa (publicada por primera vez en Italia en 1980), "con un 20 por ciento de inspiración y un 80 por ciento de transpiración".
"Escribí porque tuve ganas", dice, "impulsado por una idea seminal: envenenar a un monje". Ya en el introito de la novela había dicho que "es posible escribir por el puro deleite de escribir", tesis importante, especialmente frente al estruendo de lo inmediato ("Vote a De Gaulle", "Váyase a hacer la revolución a Indochina", "Tome Coca Cola").
Se puso entonces a buscar los apropiados venenos, conventos y monjes y los halló en la Edad Media, que conoce al dedillo y aprecia mucho porque allí se engendraron "desde la democracia comunal hasta la economía bancaria", desde las monarquías nacionales hasta las rebeliones de los pobres, todo lo cual constituye "nuestra infancia a la que siempre es necesario volver" para estudiar los fenómenos anteriores a nuestros males. Bromea sobre el presente diciendo que solo lo conoce "a través de la pantalla de la televisión".
Del minucioso trabajo de investigación también dan cuenta las diez estampas medievales rotuladas con frases de la novela, obtenidas de antiguas iglesias y manuscritos de la época.
Mucho meditó hasta descubrir a Adso de Melk, el monje narrador en primera persona que le sirvió de máscara para dar rienda suelta a la pluma, con la variedad de puntos de vista resultante de contar a los 80 años lo que vio a los 18, incluyendo su primer amor en la cocina a oscuras. Ad effectum coitus, el propio Eco se transmutó en un puro "juego de ojos y dedos" sobre la máquina, "como si hubiese decidido contar una historia de amor tocando el tambor", con citas de textos religiosos resultantes de asimilar el éxtasis místico al éxtasis erótico.
Admirador de la poética aristotélica y la novela bien "amueblada", dedicó el primer año de su trabajo "a la construcción del mundo", para lo cual calculó y escrutó hasta las manchas de la camiseta de Santa Margarita. Así, en la novela, al ver la maravillosa arquitectura de la Abadía, Adso pudo decir:"Alabado sea nuestro Creador, que ha establecido el peso y la medida de todas las cosas".
Transitó por numerosos laberintos hasta que encontró el que quería, al que no obstante debió abrirle troneras para darle la buena ventilación requerida por el resplandeciente final que, éste sí, iluminó su mente desde el principio. Explorador y baqueano a la vez, el artista sabe de movida adónde quiere ir a parar.
Como si esto fuera poco "quería que el lector se divirtiese, al menos tanto como me estaba divirtiendo yo", para lo cual ajustó al milímetro una intriga detectivesca (paródica, como las de Borges), batió a punto de coágulo las últimas gotas de sangre y construyó "su lector" con un rito iniciático durante las primeras cien páginas para tenerlo luego a su merced hasta la última página, incluso al revelarle los trucos de que se valió para atraparlo.
En verdad, logró todos sus objetivos. Ricardo Pochtar, traductor también de la novela, parece razonablemente leal, y aunque tradujo en España, también es legible entre nosotros, quizá porque el original era italiano. La primera edición italiana de las Apostillas data de 1983, Lumen la editó luego en España y De la Flor la puso ahora al alcance de nuestro bolsillos.
Se trata, pues, del amenísimo relato de la aventura apasionante de hacer esa novela. Pero también de un breviario de poética modelo 1980. Así, nos cuenta que hacia 1963 y 1965 hubo polémicas sobre los experimentos artísticos de la primera mitad de nuestro siglo, experimentos que a juicio de los polemistas divorciaban al arte del público masivo.
Cuenta también que algún polemista norteamericano -urgido, se nos ocurre, por la competencia de los "mass media"- promovió el retorno a viejos libros que en otros tiempos tuvieron consumo masivo, creyendo que su aceptación residía en la propaganda conservadora que contenían y no en las técnicas. Estaba preocupado por los modernos aparatos de propaganda (diarios, cine, radio, televisión) que producen "analfabetos lobotomizados". A nuestro juicio, también aquellos libros perdieron su alcance masivo, porque si de lobotomizar se trata, la TV lobotomiza mejor.
A Dios gracias, este no fue el caso de Eco, quien en las Apostillas alcanza a señalar el problema y ponerlo en condiciones de resolverlo como, de hecho, lo hizo en El nombre de la rosa, que "es una máquina de generar interpretaciones", un despertador de ideas, divirtiendo a la vez, nada más que con palabras.

Alfredo Becerra

Título original de esta reseña: «Eco y los bordes de una escritura», La Razón Cultura (Buenos Aires), 9 de noviembre de 1986, p. 7, cols. 1-3.

viernes, febrero 25, 2005

Vivir y no sólo respirar

A veces, cuando salgo a caminar, me encanta observar el rostro de las personas y su andar, sólo por el mero placer de espectar. Cuando es de mañana, es difícil ver un rostro alegre por las calles, todos se muestran circunspectos, como si los hubieran echado de la cama en el mejor momento del sueño. Poco a poco los rostros se van llenando como flores. Las sonrisas y miradas afloran. Los rostros duros de gestos adustos se pierden con el transcurrir de las horas. Sin embargo, en el bus, puedes ver todavía, algunas caras serias que sólo algunos detalles inesperados rompen. Como aquel, sentados en la combi y un tipo digno de lástima a punto de abordarla, muestra una joroba prominente y una señora que se le acerca corriendo y frota su espalda con gran fe. Las sonrisas rebalsan la combi, el "jorobadito" sube a ella. Todos serios ahora. Sin embargo, el tipo mostrando aplomo muestra enorme entereza y se ríe, no de sí mismo sino con todos nosotros. Detalles, detalles, simples detalles que te cambian la vida, pequeños, tontos, pero que resultan importantes a la hora de llenar tus días. Sentirse un instante humano, reirte de lo que sucede alrededor, observando al payaso en sancos que limpia la luna de buses y niños atiborrados en las ventanas tratando de ver el espectáculo. Detalles, sólo detalles que complementa tu diario vivir. O arremolinarse, para ver en primera fila un accidente de tránsito... De todo, de todo pasa...
Lo que al final, me lleva a la conclusión que, yo tampoco dejo de ser ajeno a este enorme mosaico que es la vida. Comparto mi vida con muchas personas, que como yo sufren, viven y gozan. Nuestra vida no es tan vacía si nos damos cuenta que llenamos la vida de alguien más, sabiéndolo o no, queríendolo o no. Damos amor, alegría a alguien que lo espera, también, le damos tristezas... Eso es "vivir y no sólo respirar" (sic).

Jeafethe

Jeafethe, tiene 4 años y no habla. Sólo dice mamá y papá y es suficiente para quererlo. Es un gordito con un apetito voráz, le encantan las pastas y, cuando tiene hambre se frota la panza y dice "ahm-ahm". Le encanta la televisión, los videos, los dibujos y es una fanático empedernido de la "Era de Hielo".
Sus padres son jóvenes (Carlitos y Rochi). Rochi es mi sobrina, es rejoven, parece una niña. Alta, delgada y con una aura de paz que le permite vivir con tranquilidad. Sólo el cansancio por el trabajo la "tumba" a veces, nada que un día de playa no pueda reparar. Coge su traje de baño, a Carlitos y Jeafethe y pasa unas horas bajo los rayos Solares, recargando las baterías anímicas.
Carlitos, un tipo bonachón, conversador hasta las últimas consecuencias. El no tiene que buscar a nadie. Todos lo buscan a él. Es dueño de un ángel único y de una sonrisa sempiterna. Futbolista consumado (estuvo en las inferiores de la U y casi la hace), malabarista del balón y las gambetas.
La alegría no puede ser completa, la preocupación por Jeafethe es obvia, pero no caen en alarmismos. Ambos son muy serenos (demasiado). El pequeño, sólo le hace caso a sus padres y a su joven abuela (Mila) y, cuando tiene ganas, a los demás. Cuando otra persona le habla simplemente se voltea, no quieres oir, cierra sus ojos y va a lo suyo. Muestra independencia y a pesar de que no habla, se hace entender. Se pensó que era un problema de oído. Actualmente asiste al hospital del Ejército siguiendo una terapia de lenguaje.
Le encanta el fútbol, coger la pelota con ambas manos, soltarla para que de un bote y patearla con fuerza, no importándole si está en la sala, comedor o en su habitación. El "recuerdo" de sus juegos se puede ver en la ausencia de adornos y floreros en la mesa de centro (es un encanto de "demonio"). Otras veces, lo puedes ver recostado en su cama, atento al desenlace de algunos de sus programas favoritos, es imposible sacarlo de su concentración y sólo el lo hace para señalar con ánimo de compartir, algún momento emocionante de la trama. Jeafethe, después de todo es un niño normal, que no habla pero se deja querer, igual.

jueves, febrero 24, 2005

Amantes

-¿Qué hora es?
- Más de las 9.
- ¡Cielos es tardísimo! Me tengo que ir.
La claridad diurna inunda las cuatro paredes. Asustada, arroja las sábanas a un costado y de un brinco se lanza fuera de la cama. El se sienta, mientras acaricia sus cabellos torpemente tratando de expulsar la pereza de su cuerpo entumecido. Ella busca sus ropas por el borde de la cama y bajo ella. El, la observa: Desnuda, diligente, desesperada. Desnudo, puesto en pie, lanza sus brazos al cielo dejando escapar un sonoro bostezo. Contando sus pasos zigzagueantes se dirige al baño.
Orina en el excusado sin levantar la tapa. Con sus manos encallecidas por el trabajo duro, aprieta su rostro con fuerza y frota sus ojos con fruición. Siente los pasos de Violeta, yendo y viniendo en la otra habitación. Gerardo, corre la cortina de la ducha, entra con los pies descalzos y abre la llave. Gotas frías, un torrente helado, recorren su cuerpo. Siente despertar, tiritando de frío se da un abrazo...
Violeta, entra al baño. Se lava la cara con rapidez en el lavabo. Seca su rostro y se pinta los labios. Su reflejo en el espejo la muestra ojerosa, cansada. El ruido de la ducha, de gotas cayendo, inunda el ambiente. Termina de pintarse las cejas. Cuidando cada detalle... Cada cabello en su lugar. Con una palma prueba su aliento, aún siente el aliento de Gerardo...
Gerardo, cierra la llave. Seca su cuerpo y cabello con grave descuido. Se dirige a la habitación contigua, dejando tras si un rastro húmedo. Apenas alcanza a divisar los dedos de Violeta en un gesto de adiós y siente el golpe de la puerta al cerrarse tras ella. El, se dirige a la ventana y tras las cortinas observa a Violeta enfundada en su traje rojo, rojo como el pecado, rojo como sus labios, rojo...La ve abordar un taxi y perderse en la ciudad.
Pensativo, mirando la nada, coge la cajetilla de cigarros. Vacía. El último fue el de anoche. Lanza la cajetilla vacía al viento, termina de vestirse y abandona la habitación.

Entre espinas y cardenales

Recriminaciones. Desencuentros. Olvido. Rutina.
Hola, soy Nadie. Viajero en la nave de lo humanamente irrealizable. En el paradero final del olvido eterno. Construyo paredes en las nubes con ladrillos de palabras que resuenan a vacío, a voces sin eco, a preguntas sin respuestas, a cartas sin destino.
Mirando un espejo sin retorno. Una luz que no alumbra más. Deseando ser y estar y no estar sin ser. Insustancial, irreal, fantasma sin vida de tiempos perdidos.
Lágrimas de sangre que dejan surcos en carne viva, el alma ulcerada y manos crispadas. Subiendo peldaños que conducen al fondo de la nada, a un camino sin regreso y sin huellas.
Guerrero de mil y una derrotas. Caminante sin camino y sin hogar. Lección aprendida y olvidada. Soñador sin sueños. Juguete de nadie. Libro sin hojas. Calma sin sosiego. Dormir y no despertar.

miércoles, febrero 23, 2005

Epilepsia

Cuando Verito tenía apenas 4 años se le diagnosticó Epilepsia. Para nosotros la noticia nos cayó como agua fría.
Verito desde que nació fue una niña hermosa, muy blanca como la nieve, unos cabellos y ojos oscuros como el azabache. Sólo aprendió a recibir amor y afecto de todos nosotros... ¿Puede el exceso de cariño provocar reacciones patológicas en un ser? ¿Puede el amor excesivo dañar al ser querido?. Veamos...
Verito desde que nació fue una niña hermosa, el comentario sobre ello era obvio. Difícil caminar por la calle y no dejar de detenerte para que un extraño o un conocido dijera algún piropo para la niña. Quien estaba a su lado se sentía orgullosísimo. Era el orgullo y el desvelo de sus padres. La niña más preciosa para sus tíos y abuelos. Muy engreída para todos.
Sus primeros años los vivió en casa de los abuelos y tíos. Ella vivió con sus padres en el tercer piso de la casa familiar. Sus primeros pasos los dio en este casa. Sus pimeros cumpleaños los hicimos aquí. Prueba de ella son las imnumerables fotos de estos hechos en donde se ve a la niña de cabellos y bucles oscuros...
Al tercer año, sus padres consiguieron una casa. La casa propia que tanto anhelaban. Si bien quedaba cerca, estaba se encontraba en la periferia. Los últimos días de Vero en casa de los abuelos fue un drama. Abrazos interminables, llantos desmedidos, preocupaciones excesivas hacia la nueva aventura que enfrentaban los Rivera.
Sus cosas en un camión. La alegría se alejó...
Los primeros días de Verito en su nueva casa no fueron nada agradables. No tenía las comodidades de su antiguo hogar y se sintió ajena. Las llamadas telefónicas con ella al habla, comenzaba y terminaban igual: "Quiero a mi casa, quiero ir a mi casa", repetía lo mismo por lo que prefirieron no ponerla al habla. Cuando la visitaban quería que la llevaran al hogar de los abuelos, su hogar como lo sentía. Era imposible irse sin dejarla en llanto. La hacia dormir en mis brazos, darle un beso en la frente y marchar. Los fines de semana las llevaba a casa. Sólo en esos momentos se mostraba alegre. Regresar a su casa un sacrificio.
Sus padres quisieron evitar aquellas visitas a casa de los abuelos y reducir al máximo las visitas a la niña en su nueva casa para que se "acostumbrara" a su nuevo hogar. Sin embargo, el dolor, la angustia, la desesperación por estar alejada de lo que más quería degeneró (no hay otra explicación) en un estado de ausencia. Sus miembros rígidos, su vista perdida en lo alto y sin reaccionar ante el llamado de sus padres. Antes sintió náuseas. Su padre, pensó que jugaba que lo hacía por llamar la atención. La desesperación cundió en el nuevo hogar. El trayecto al hospital fue muy duro. Las llamadas a casa provocaron más escenas de pánico. La pequeña, la más hermosa "se moría"... Pasó un par de semanas en el hospital. Se le sometió a repetidas tomografías, encefalogramas, exámenes de sangre... Una tortura para el pequeño ser. Salió del hospital sin un diagnóstico claro. Sólo quedaba esperar una nueva crisis. Esta se dio un par de meses después...
En el Kinder, Vero era una niña muy despierta. Aprendió rápidamente los colores en inglés y a contar hasta diez. Cantaba y bailaba con mucha gracia. Su reciente enfermedad, trajo consigo un excesivo cuidado para con ella. Se le quitó los cuadernos de trabajo para que "descansara", para que no se fatigara. Se acostumbró a que todos estén pendientes del más mínimo detalle. Aprendió a manipular a todos. Todo lo que quería le era suministrado. Una nueva crisis obligó a conducirla nuevamente al hospital. Esta vez el diagnóstico fue contundente: Epilepsia. Se le suministró jarabes y pastillas amargas después.
Tomaba y toma hasta hoy, cuatro años después, ácido valpróico 500 mg. en la mañana y 500 en la noche. Su apetito disminuyó y su aspecto desmejoró. Las ojeras cubrieron su rostro, su alegría se desdibujó. Se transformó en un espectro de la niña que conocí. En vez de avanzar, retrocedió. Olvidó las palabras en inglés. Olvidó de hacer las cosas por si misma. Esperaba que alguien las hiciera por ella y contar con la aprobación para hacer algo. Se hizo dependiente. Se enclaustró en una cárcel dorada. Dueña de afectos, pero no dueña de su vida.
Es una niña inocente, engreída hasta decir basta. Aferrándose a abrazos y buscando cariño. Sus nuevas hermanas le quitaron la novedad. Se sintió desplazada, menos querida, más triste que antes. Su madre trató de cambiar esto, forzándola en base a órdenes y gritos desproporcionados. Agrediéndola, frustrándola. La historia no acaba, continua. De ser objeto de las mayores atenciones a recibir las más latentes omisiones y castigos por parte de su madre. Ya no la abraza, no la besa, no la felicita. Verito no espera nada de ella...
Verla es agradable. Te abraza con fuerza. Ruega que la lleves a casa. Ya tiene 9, ya entiende. Hablo con ella. Le doy calma. Acarició sus sienes. "Soporta un poco más, tu mamá va a cambiar". En el colegio no le van tan bien. Es flojita a la hora de leer. Le leo cuentos, ella escucha con atención y se siente transportada. No ha perdido el encanto de la niña que dormía en mis brazos. A pesar de los duros momentos que vive sigue siendo la niña blanca como la nieve, de cabellos y ojos como el azabache...

martes, febrero 22, 2005

Encuentro de una noche... de Verano

Tu figura sinuosa, de formas prominentes expuestas a una luz tenue, turbia, salpicada a instantes de luz y de sombra... Nubes cubriendo la Luna... El viento las desplaza y tu cuerpo se muestra esplendoroso, brillante, peligroso... Silencio, ruidos de olas rompiendo, viento silbando, silencio...

La arena fría, mi cuerpo yaciente. Mi mente hundida en sueños crujientes... Volando hasta llegar a tus pechos: Grandes y maduros. Una sonrisa no basta. Deseo tu cuerpo. Las ropas al viento... Nuestros cuerpos en danza.

Acaricio tus manos, aprietas con fuerza mis dedos... Tu sonrisa de niña en ciernes. Siento tu temor y siento tu deseo en lucha interna e intensa, gana el deseo. Describes con tu palma, círculos de fuego en mi pecho...

Nuestros cuerpos se fusionan en un intercambio de besos, grandes y chiquitos, melosos, pegajosos... Nuestras miradas sostenidas se retan, luchan en batalla silenciosa, sin armas... Cuerpo a cuerpo. Mi piel dura y fría, tu piel delicada y fría confundidos, perdidos, en sábanas de arena y sal...

El frío, ya no es frío, nuestros cuerpos ardientes perdidos en la oscuridad nocturna arrojan destellos de luz y fuego áureo. Autos por la carretera derrapan y se alejan lentamente...

Nuestros cuerpos ruedan, giran, rotan, se acomodan, distribuyen y encajan como perfectas piezas de un rompecabezas carnal. Alucinados, ateridos. Viajantes nocturnos en el tren del deseo. Flagelantes impenitentes. Jinetes de una noche de verano, fría, ya no tan fría e intensa, sumamente intensa.

Jadeos, susurros, suspiros, risas, sonrisas, respiración entrecortada. Movimientos sincrónicos en la penumbra. Un grito y una explosión orgásmica llena de felicidad instantánea y pasajera. El silencio cubre con su manto el descanso de los amantes perdidos en la boca de lobo de una noche creciente.

- ¿Me amas?
Una voz quebró el silencio.
(Silencio)
- ¿Me amas?
Repitió dulcemente. Mientras acariciaba mi rostro.

Aparté mi cara. Me reincorporé lentamente. Sentado. Dándole la espalda. Encendí un cigarrillo. Di un par de pitadas. Arrojé el humo lento, muy lento. Le miré a los ojos. Bajé la mirada. Y mi voz se hundió en el silencio.

Solitario. Sentado en el bus. Mis cabellos revueltos al viento. Observando mi reflejo y la carretera. La carretera y mi reflejo. Vacío. Carente de luz. Perdido en mis devaneos...
Esa noche, no pude decir aquellas palabras. Esa noche no eras tú. Era yo y me perdí... Olvidé mi promesa. Me olvidé de tí y tu recuerdo. Lo cubrí de arena. Lo manché de infidelidad, lujuria y me perdí...

De mentes y corazones

(Warning: Este es un caso particular que no pretende generalizar. Las mujeres fueron creadas por Dios para ser nuestras compañeras por el resto de nuestros días. Son irremplazables (no funcionan las muñecas inflables, metodos artesanales ni manuales). El contenido de este Post es netamente machista. El autor no comparte necesariamente las opiniones vertidas por su mente).
Soy cursi y ¿qué? No representa ningún delito serlo, no me degrada como hombre decir que "te amo con el corazón" o "mi corazón se va contigo en un beso". El amor, el afecto nos transforma en seres sensibles y nos hace caer en aquello que tanto odias: Un felpudo. Piensas en tu pareja de turno en los tres horarios (mañana, tarde y noche), la idealizas, la conviertes en Teresa de Calcuta con cuerpo de Pamela Anderson. Tus pies en la Tierra y tu cabeza en las nubes. Eso en la fase de enamorados...
Pero cuando te enganchas... allí viene lo mejor de todo. Te conviertes en el esclavo de sus caprichos y devaneos. Quedan en encontrarse en un lugar y ella llega una hora más tarde: Fresca, radiante, sonriente y tú ponés la cara de idiota como si no hubiera pasado nada y se van juntos de la mano... Pero, si reaccionas y le pides una explicación por su tardanza, estalla la de San Quintín. Te llama "insensible, intolerante, bruto". Te manda a rodar, a volar, al quinto infierno, hasta el infinito y más allá...Nosotros arrepentidos, cargando el cuerpo de la culpa a cuestas (siendo inocentes) nos desvivimos en darles mil disculpas, reconocemos "nuestro error" de rodillas, llorando, sufriendo, arrastrándonos, soltando harto moquito con ventilador... Habráse visto, hombre grande llorando como un párvulo. Pero, pero (aquí viene el pero y el otro lado de la moneda, llámese "otro caso"), si nosotros llegamos tarde... Digamos 5 minutos, 2 minutos, 20 segundos, medio segundo... Uhm. Aquí se va a armar la grande (a menos que ella esté perdidamente enamorada de tí) te da un carterazo en la cabeza, llamándote "idiota, crees que no tengo mejores cosas qué hacer" y te manda ya sabes dónde y se repite la historia más arriba contada (resulta ocioso repetirlo)...
O (otro día ¿no?) ... Está romántica, quiere oir palabras románticas... Nosotros muertos por ella traemos a la mente poemas de Bécquer, Neruda y Leo Dan. "Eso no me gusta", te dice. -"Quiero algo inventado por tí". (Oooops) En tu cabeza sólo habita el eco, tu mente es un nudo, las palabras no brotan...(Empezamos de nuevo)..."Bruto, idiota, insensible, ¿Acaso no me quieres?" (Empieza el chantaje). "Si te quiero nenita esté..." -decimos. "Esté... ¿qué? ¿Por qué lo dudas? No me quieres, tú no me quieres, sólo deseas mi cuerpo, lo usas y después no te sirve para nada", -dice ella. "No, no es eso mi amor...", replicamos. "Sabes qué... No te quiero volver a ver... jamás vas a volver a tocar este cuerpo..." y se va. Y tú quieres seguirla. Ella coge una piedra (Mejor dejas que se vaya). Ya se le pasará... Llegas a tu casa de malhumor, te das una ducha y suena el teléfono. Tienes que abandonarla (la ducha) poniéndote una toalla en la cintura, pues las timbradas no cesan y tu cabeza está a punto de estallar, mojando el piso...¿Dónde te habías metido? Una voz conocida al otro lado. ¿Seguro que ya estabas con otra?, te dice... Tu reaccionas, tratas de explicarte (digo tratas porque igual no te va a escuchar)..."No importa, no importa...Sólo quería decirte que te perdono todo (¿?)...", dice esto mientras solloza. Tu sólo escuchas y luego dice: "Te perdono todo pero no me dejes, te quiero papito, no puedo vivir sin tí... pero no me vuelvas a hacer eso, porque sino, sino... estás ahí?". "Sí, aquí estoy". Prosigue ella: "Por que sino... te quiero", y la llamada termina con sollozos, llantos... La historia vuelve a empezar...
(Continuará...)

lunes, febrero 21, 2005

Vivir sin Vale

Son las dos de la mañana y no puedo dormir. Tampoco puedo dejar de pensar y menos de imaginar. Sólo me dejo llevar por mis pensamientos que se escapan sin cesar.
¿Tuve un mal día? No, no lo creo (estoy seguro Eh!). ¿Fue el mejor? Tampoco, habrán mejores. Muchas preocupaciones infundadas, muchas reacciones encontradas (->¡<-) que bifurcan y transgreden mis ideas. No quiero dormir, quiero pensar e imaginar. No quiero soñar, quiero recordar todo lo ocurrido. Lo bueno, lo malo, lo bonito, lo feo... El balance: Positivo.
Hoy aprendí a conocerme un poco más y eso a la larga significa un avance en mi ...no diré caótica, en mi humana existencia. No más preocupaciones por nada. No más conjeturas trasnochadas, hoy enfrenté los hechos y descubrí que la verdad puede doler pero no matar.
Descubrí que se puede encontrar todo aquello que se puede buscar. Así se esconda, se mimetice o mute. Lo fundamental radica en cada quien, llámese autoestima, autoconfianza, autosuficiencia y demás... Todos poseemos las herramientas sólo hay que saberlas usar. Puede tardar, puede costar y al final lo vas a lograr.
Me siento distinto al de ayer. No más dramas, no más excusas, no más apatía. Dejo mis alas volar en vuelo de libertad.
Sentí la calma, la paz, el sosiego que hace tiempo buscaba. Mis sentimientos afloran, no es señal de debilidad. Al contrario, es firmeza para afrontar los hechos y sus responsabilidades. Me desprendí de las cosas que más quiero en este mundo sin alejarme de ellas. Demostré mi afecto sin ataduras y me dejé llevar, lo di todo, no sólo lo mejor, todo. No me preocupo más por tí, porque siempre vas a estar muy bien. No dejo de extrañarte, pero, no me ciega ni me entorpece la idea de estar lejos tuyo. La distancia no es impedimento para estar junto a tí. Que no te diga lo que siento no significa que haya dejado de quererte o que te olvido. Fuiste algo importante en mi vida y siempre lo serás. Que no te abrace ahora, no significa que no quiero hacerlo. Al contrario, dejo libre tus brazos y tus alas para que los uses con plena libertad.
Tu llanto me conmueve, pero no me obliga a volver a tí. Enjugo mi llanto, te digo adiós con una sonrisa. Te llamo, escucho tu voz y todo ya está bien.
Vuela con tus propias alas, mi pequeño ángel.
Ya no me llamarás "papá", pero serás siempre mi hija. Ya no estarás junto a mí, pero no podrás desprenderte de mi alma. Tus primeros paso, aquí, marcados... Tus primeras palabras y tu llanto lejano. Bye, mi pequeño ángel.

sábado, febrero 19, 2005

Hacer el amor

(Este post es a propósito del anterior. Es su contraparte. El sexo es hermoso en su naturaleza. No tiene nada de malo. Lo malo está en apelar a la violencia, al engaño y a otras armas para conseguir la satisfacción sexual. Es hermoso el sexo concertado, conciente, el sexo con tu pareja o amigo (a). No desvirtuemos la riqueza de este acto humano con hechos que lindan con la animalidad y la insanía. Somos seres humanos, no animales. Sin embargo, tengo un perro que es más fiel, leal y decente que muchas personas que conozco. ¿ Cuál es tu decisión? Primera piensa antes de actuar, los arrepentimientos salen sobrando...)
Es el acto de estar juntos, en cuerpo y alma, con total conciencia hasta perderla. Confundir nuestros cuerpos en un abrazo, en una lucha pacífica, sin violencias. Una lucha de la que los dos saldremos victoriosos.
No son sólo besos, caricias y demás... Es el compartir sin egoismos los tuyo y lo mío. Plasmar en cada beso, caricia o abrazo lo mejor de cada uno. No es sólamente un intercambio carnal. Es la interacción de dos almas que buscan cariño, y que lo encuentran hasta en el más mínimo roce de piel.
No es únicamente la satisfacción de una necesidad fisiológica o llanamente sexual. Es llegar a la verdad y descubrir que somos iguales. Que no existen, barreras, prejuicios ni atentamos a la moral por sentir y vivir el momento de la entrega total.

Violencia Sexual

Mientras nos encerramos en la burbuja de nuestro egoismo e indiferencia cerramos los ojos ante realidades que resultan fácilmente más importantes. Una de ellas es la violencia sexual. Los medios de comunicación masiva nos bombardean a diario con casos de violaciones de niñas, adolescentes y mujeres. Narran los hechos con detalles cumpliendo su fría labor informativa o llevándola al show como el reciente caso de Leslie Stewart. No caigamos en la frivolidad, no permitamos que con este caso, llevado a niveles circenses, desviar la atención del tema de fondo.
La violencia se presenta no sólo en las calles, se presenta en el hogar, en el trabajo, en los colegios. Muchos casos jamás llegan a los medios y menos a denuncias policiales por verguenza, chantaje o coacción a las víctimas.
El violador, puede resultar cualquiera. Hemos visto casos de padres que bajo los efectos del licor o de una insanía oculta llegan a cometer los casos más atroces de estupro. Padrastros, hermanos, tíos y en algunas de mujeres que también cometen estos actos lesivos contra inocentes trayendo consigo lesiones físicas y morales incurables.
Nuestra sociedad está enferma. La violencia no sólo es sexual. La vemos a diario en las calles. La gente no conversa, discute. La gente no concerta, impone. Nosotros en el hogar no hablamos con nuestros hijos, les gritamos, les ordenamos. Contribuimos de esta manera a crear tipos violentos que se imponen, luego, en base a fuerza incontrolable. Aguas mansas en apariencia que reaccionan de manera desproporcionada ante cualquier eventualidad que se les presente.
La violencia sexual está todos los círculos sociales. Vemos los casos de Torres Ccalla y del sobrino presidencial. Vemos como muchas veces el dinero puede volver a la victima, victimaria, arma de seducción y culpable de su propia desgracia. Queremos justicia para todos. Castigo severo para quien impone la fuerza física, el chantaje moral y económico para seducir, ultrajar y violentar a otros seres humanos.
A las víctimas de la violencia en cualquiera de sus formas, sólo me queda decirles que, su pena es mi pena, su desgracia mi desgracia, estoy con ustedes. No debemos verlas como objeto de pena o fantasmas vivientes. Son seres como tú o como yo. No esperemos que le ocurra a tu hermana o a un ser querido para reaccionar. El trauma es duro y encontrar la salida en compañía de seres queridos contribuiran, de alguna manera, en sanar las heridas que sólo el tiempo y el amor lograrán borrar.

viernes, febrero 18, 2005

Blogs: Parches de mi vida

Siento como Estalla mi alma sin Motivos. Enfrascado entre Líneas y cigarros de mis Desvarianzas Nocturnas. Pensé en el Título del blog, de Mi diario público, mi mente No sabe no opina, se encuentra perdida Entre grises, Volando Entre Libros y paisajes, Entre tus piernas... Siempre un poco más lejos.
Cansado de Rebotes en mi habitación, prefiero ir Caminando la ciudad en está Séptima madrugada de insomnio. Quizás encuentre Opio en las nubes. Camino por esta Ciudad Irreal con la Broken smile en medio de Desvarios y Reflexiones. De pronto un Grito de Libertad Desde mis ojos. El Grito de: ¡Sin secretos carajo!! (Todo con ventilador). Tratar de un Blog sobre nada en especial, Nada personal, Una ventana a mediados del fin del mundo... Llego a la Calle final, al Jardín de senderos que se bifurcan...
Vuelven a mi mente los Recuerdos más recordables para recordar y una voz con filo de mil Navajas que me dice: "El amor no tiene nada que ver con lo que esperas". No es amor y tampoco son los Desvarios de una mente atormentada por el amor, son los Cantos de un chivo moribundo. La vida es así, La quinta plaga... Por el resto de tus días.
Desde el tercer piso con 20 cigarros y una nota de suicidio... Pensé que no es Mi perspectiva del mundo el ir Sobreviviendo a mí. Cientos de veces en Posición fetal, en el Rincón de la queja, en el exilio de la mente... El solitario pensaba en la Last hour, imbuido en el Caparazón de tortuga de sus Reflexiones. En Días extraños, buscando la Cura de ensueño con aquello voz silente, frustrante que me repetía: "Por el resto de tus días". Pero, llegaste tú (Yo no fui) y lograste mi Inserción a la vida. Dejé de lado la suicida Montaña Rusa, el Cortavenas. Volví a las Cosechas de las palabras, quizás Páginas pueriles o Letra suelta de Cositas que pasan, de Javier ... Y su cajón de juguetes, de las Crónicas del oso poetoso... Y, a pesar que el tiempo jamás se detiene, que El tiempo se aleja, encontré a la correcta Good girl y best friend.

Hoy es el cumple de mi hermano Fernando. Ayer fue el de Rochi, mi sobrina. Es costumbre familiar que la primera persona en saludar a los cumpleañeros es mamá. Su abrazo es fuerte y efusivo con besos sonoros como si se tratara de niños. Mis cumples no son distintos, su sonrisa amplia, un abrazo fuerte y sincero de mamá pollito. Pronto es mi cumple y ya me hago a la idea de lo que me espera (¡Mamá que ya no soy un niño!), resignado a sentirme un bebé en sus brazos.
En esos días me torno nostálgico, prefiero estar sólo... No quiero fiestas ni nada. Un pequeño brindis con los amigos y nada más. Camino por las calles, repasando mi vida. Una buena película no me viene mal compenetrándome en el personaje principal. Escapando de mi realidad para introducirme en otra, otra más feliz..
Resulta obvio que no estoy contento con mi vida, que me pierdo en excusas y fantasías para escapar de mi conciencia y responsabilidad. Cada quien es responsable de sus actos y si estoy como estoy es única y total responsabilidad mía y si quiero cambiar también tiene que ser de mi entera responsabilidad. Quiero cambiar, sé que puedo hacerlo y lo voy a hacer. Y espero en mi próximo cumpleaños abrazar a mi madre con la misma fuerza con que ella lo hace (te quiero mamá), sentirme un instante niño en sus brazos y volver luego a mi realidad... y seguir adelante.

jueves, febrero 17, 2005

El principio de la vida en tus manos

Sentir y callar, hablar sin decir nada. Imaginar y no poder tocarte. Extrañándote. Buscándote entre sombras y fantasmas, entre sábanas de nubes, con la luna intrusa. Sintiendo la frialdad nocturna, temblando y no de frío, explotando tu deseo, conteniendo el mío, cohibiendo mis instintos, explotando de placer, vuelvo a nacer...
No más palabras...

"Subsidios, prebendas o compro tu voto"

A través de la historia, que no se cansa de ver siempre las mismas cosas, los mismos hechos pero en pantalones distintos, vemos ahora que el Gobierno en los últimos días viene lanzando a los cuatro vientos un proyecto de subsidios para los más pobres. Un proyecto ambicioso cuya meta es hacer a los más pobres... más pobres. A alimentar su pobreza con cien soles. Piensa (sino comenzó ya) invertir 2,5 millones de dólares, para en junio saber cuántos pobres hay en Lima y 10 millones de dólares para saber cuántos en todo el Perú. Piensa encomendar este portentoso proyecto a un "Zar" o "Zarina" de pasado y presente, límpido e inmaculado (¿piensa acaso en algún miembro de la familia presidencial que aún no aparece en las páginas policiales? o llamar nuevamente renovándoles la confianza a Pedro, Margarita o Coqui) para buscar la confianza de todas las tiendas políticas y de la ávida población peruana en espera de soluciones que contribuyan a mejorar su situación actual.
Este proyecto se ha llevado con éxito en Brasil, Chile y México. Por supuesto, que los peruanos no nos podemos quedar atrás. Y menos a vísperas de un cambio presidencial. ¿Borraremos, aplicando este subsidio, de un plumazo todas las sandeces cometidas? ¿Contratará Ferrero más anfitrionas para qué con una sonrisa kolynos entreguen choza por choza el bono a cada pobre?.
Nada, pues de lo malo también sale lo bueno. Vamos a saber en junio, cuántas calorías comemos al día en Lima, para que con el bono de los cien soles podamos añadir a nuestra alicaída canasta familiar bisteck, carnes rojas y doradas y, acompañar nuestras cenas a la luz de velas con champagne o whisky etiqueta azul. Podremos enviar a nuestros hijos a los mejores colegios privados, universidades privadas con la lonchera llena de dulces colorines y embarcarlos en tataxis o limousinas con Ken de chofer... ya no se dormirán en clase, cada clase será una fiesta con animadoras, payasos y el dinosaurio Barney...
Los profesores recibirán a los alumnos en sus aulas de esteras con los brazos abiertos, con una laptop en cada carpeta... ¡soñar no cuesta nada!
Le damos pescado (ya que está de moda en los discursos presidenciales) a los más pobres en vez de enseñarles a pescar. Alimentamos su pobreza con indignidad, sometimiento, chantaje (prefiero mil veces tener la panza vacía que la cabeza vacía, prefiero un libro a una cerveza). Me gustaría creer que se hace de buena fe. Los hechos me demuestran lo contrario. Estoy cansado de remedo de proyectos llevados de manera chabacana y a pasos forzados, a ver como utilizan a los pobres como ratones de laboratorio aplicándoles placebos de esperanza (pastillitas de felicidad instantánea). Y estoy cansado de ver como mi voz se pierde en el ruido de la mediocridad y la estulticia. Cada quien tiene el gobierno que se merece. Cada quien sale adelante si realmente lo merece y la lucha. Prefiero estar en este último grupo y morir en el intento, si es necesario.

La primera vez

Caminando por veredas. Viendo nuestras sombras proyectadas por la luz de los faroles. Pasos titubeantes. Miradas nerviosas, sonrisas nerviosas. Parados ante el umbral: vacilantes, avergonzados. Animándonos a dar los primeros pasos a un mundo nuevo, a sensaciones nuevas...
Convenciéndonos que no es malo amar cuando se ama: Que tu cuerpo y el mío son uno...
Tocándonos, reconociendo nuestros cuerpos sin malicia ni temor. Con la respiración entrecortada, en una lucha silenciosa. Enfrascados en una conjunción de besos y caricias, de llanto y sonrisas, de dolor y placer... Sin testigos ni reproches, sin culpas ni rencores... Nuestra sangre fluye, el sudor fluye, todo fluye... Y ya no somos los mismos.

miércoles, febrero 16, 2005

Un ser humano

No soy sólo una cara bonita, también, tengo sentimientos (de los buenos y de los malos). No siempre que estoy sonriente es porque estoy contento (la procesión va por dentro). No siempre que estoy ajeno, distraído es que estoy triste o deprimido (no me compadezcan). Puedo estar solo rodeado de mucha gente, hablando el mismo idioma, el mismo dialecto, el mismo dejo y no entendernos en lo más mínimo. Puedo estar abrazado a un cuerpo bello, de ensueño, y no sentir nada. Puedo estar lejos de muchas personas y sentirme cercano a ellas. Puedo estar hablando contigo y no sentirte cerca ni mío. Puedo mirarte a los ojos y decir sin respirar, "te quiero", darte un beso en los labios y sentir mis más puros sentimientos en tí volcados. Puedo escapar de la desesperanza, del odio, el rencor, el prejuicio y otras plagas con sólo dar un paso al costado. Puede perderme y encontrarme. Salir en la noche y ver el sol brillando más fuerte que nunca. Puede la lluvia caer y yo cubrirme con sólo un dedo. Puedo escapar de todo, pero siempre vuelvo sobre mis pasos andados. Llenar los vacíos con recuerdos. Vaciar mi vida de excesos. Tropezar y no caer. Caer sin haber tropezado. Volar sin alas y sin jamás haber despegado. Sentirme lleno, pletórico con apenas una sonrisa. Sentirme vacío con un esfuerzo supremo. Lejano y cercano. Entre lo negro y lo blanco.
Soy humano, un simple mortal que busca en la vida el camino adecuado. Puedo tomar atajos, y perderme en ellos. Pero siempre vuelvo al caminoque mi conciencia y mi criterio me dictan. Tomar el camino largo y llegar pronto. Tomar el camino corto de un sólo paso.
Soy humano, tengo mis debilidades (mil y una).
Soy, sólo un ser humano que tiene sus virtudes (puede ser solo una) y no vanagloriarme de ello.
Soy un ser humano que quiere compartir su condición contigo.

martes, febrero 15, 2005

S.O.S. (Mensaje en una botella)

Creo en tí. Ayúdame a creer en mí. Ayúdame a confiar en mis propias palabras. A ser Yo, sin ambages ni máscaras. A derrotar a mis fantasmas (grandes y chiquitos) que me persiguen como lastre, que me arrastran y me traen a tierra. Ayúdame a ayudarme. A levantarme más rápido cada vez que caigo. A sacudirme del polvo y empezar de nuevo, libre de presiones y sinrazones... Ayúdame a escapar de esta burbuja que me ahoga día a día. Ayúdame a dejar de ser el "Yo temporal" y ser el "Yo definitivo". Ayúdame a no ser egoista a pesar que sólo pienso en mi y poco en tí. A equilibrar mis afectos, a distribuirlos mejor. Ahora estoy triste por no lograr ser lo que siempre quise ser, por ponerme excusas para calmar mi aflicciones. Por saber lo que me pasa y enmendarlo de a poquitos, lentamente... Ayúdame a tomar medidas drásticas que me pongan en rumbo. Te quiero mucho y quiero demostrarlo, no por mí o por tí, sino, por los dos, porque realmente vale la pena.

Utopía o la búsqueda de una realidad soñada

No me entusiasma la idea de pensar que soy libre y que existo, cuando siento mi libertad restringida por la sociedad y por mi mismo. Muchas personas murieron por sus ideales, luchando por la libertad. Muchas personas soñaron con la libertad sacrificando sus vidas para que sus hijos o los hijos de sus hijos la tuvieran entre sus manos. En el caso nuestro: ¿Realmente nos liberamos del yugo español con la independencia? ¿logramos unirnos? ¿Todos somos iguales? La respuesta es obvia, No. Cambiamos de gobernantes para caer en manos de sus "hijos putativos".
Nada cambió, todo siguió igual. El indio siguió siendo indio. El negro siendo negro. El poder, el gobierno en manos de unos cuantos que se toman atribuciones ilimitadas para decidir qué es bueno y qué es malo para el resto.
Hablamos de hermandad a la hora de llamar la atención y después cada quien en su burbuja. El blanco con el blanco. El negro con el negro. El indio con el indio. El blanco odia al negro, el negro odia al indio, el indio odia al blanco (todos nos odiamos) ... ¿Resulta una tragedia tener un sociedad pluriracial? En el Perú resulta muchas veces un crimen ser indio, y lo peor de todo es que nos sentimos culpables de serlo, renegamos de nosotros mismos, anhelamos ser blancos, buscamos todos los medios por "blanquearnos", odiamos ser nosotros mismo (salvo rescatables excepciones). Renegamos de nuestra identidad pero no buscamos una identidad base en la que todos seamos iguales, llamésmola "peruana" (o como querramos) que resuma la igualdad sincera, la búsqueda de una sociedad igualitaria, de igualdad de conciencias, de diferentes ideas pero con tolerancia. En donde el negro, el indio, el blanco, el rojo y el marrón tengan las mismas consideraciones. Resulta humillante que no te dejen ingresar a un lugar por que tienes el rostro de Huascar o Atahualpa, cuando valiéndose de esa riqueza cultural y ancestral se valen muchos para alimentar sus industrias turísticas (¿o es qué acaso los cholos, indios sólo les servimos cuando se trata de adornar una postal turística? y ¿después qué? Nos dan un patada en el culo y "bye, bye").
Cuando tocamos el tema del racismo en el Perú, todos lo toman como si no existiera. Nos declaramos abiertamente antirracistas de la boca para afuera. Pero, la realidad es otra. Todos (y me incluyo a mi) tenemos la idea de mejorar. "Mejorar", cuando escuchamos a nuestras mujeres decir "que hay que mejorar la raza" buscando una persona de tipo griego. Puede resultar chacota, una broma inocente, pero a larga nos fijamos la idea del autorechazo. Bajamos la cabeza ante alguien "superior" por ser blanco, hablar otro idioma o vestir mejor. Nos dejamos "cholear" o reaccionamos con violencia ante esta agresión. Nos dejamos manipular por otros que buscan la igualdad a través de la violencia (El Perú vivió una guerra fraticida por más de veinte años y al final sólo cambio la apreciación: Ahora el indio, el cholo resultaban terroristas en potencia).
Vemos en las pantallas de televisión, un Perú feliz y sonriente, con gente clara, de cabellos claros, ojos claros y figuras perfectas...Un mundo perfecto. Y cuando entran a tallar los indios y negros lo hacen como delincuentes, como heladeros (sin desmerecer esta labor), como sirvientas, etc... ¿Es acaso el Perú un país con amos blancos y sirvientes de color? ¿Es el blanco honrado y el indio un vil delincuente? La respuesta salta a la vista. Estos son ejemplos que vemos en televisión que muy poco se diferencia de la realidad: Caminas por la calles con tu cara de Mochica o Wari y las mujeres (blancas, negras, cholas, indias) cogen sus bolsos con fuerza y están atentas como si te trataras de una ave de rapiña. Ciertamente, nuestro país posee un alto índice delincuencial, pero, no es excusa para ver al prójimo (a cualquiera) como tu enemigo. No nos olvidemos que existes también delincuentes de "cuello y corbata" que usan el discurso de la reconciliación, de la búsqueda de igualdades para llegado al poder olvidarse de sus palabras y buscar su propio "bienestar".
No seamos "borregos" dejándonos influencias por un bello discurso o una perfecta y cautivadora oratoria. Vayamos a los hechos, actuemos buscando el bien común, amémonos a nosotros mismo. Veamos a los demás como iguales. Esto va para todos. Quitémonos las etiquetas de blanco, cholos, negro, indios o marcianos, todos iguales. Afrontemos los hechos con los ojos abiertos, con conciencia, tolerancia, dejando de lado rencores antiguos y poco productivos. Veamos en el prójimo nuestro propio reflejo: Si el está bien yo estoy bien... seamos positivos. Construyamos. No caigamos en el facilismo de modas o modelos que nos manipulen, seduzcan o extorsionen. Seamos auténticos. Asumamos nuestros errores y enmendémolos. No caigamos en el mea culpa para luego volver a lo mismo. Confiemos en nosotros mismo. No nos dejemos cegar por la fatua belleza o la envoltura brillante. Busquemos el fondo y no la forma. Seamos responsables de nuestras acciones. Si fallamos que nos castiguen. Si obramos bien una felicitación o un sincero gracias no nos vendría mal. ¿Utopía? No lo sé. ¿Esperanza? Puede ser. ¿Podremos lograrlo? Si empezamos desde ahora...

lunes, febrero 14, 2005

Un Lunes de Miér...coles

La oficina es un infierno. Todos están apurados. Y yo, el "nuevo" tengo que cargar con todo el peso de sus berrinches, agresiones, gritos y demás vituperios. Todos quieren informes (incluso aquellos que nunca trabajan). Es el colmo, estoy totalmente azorado. El clima es infernal y estoy montado en cólera. Siento la cara ardiendo a punto de estallar en forma de honguito nuclear. Me encuentro total y completamente mojado, creo que en toda mi vida jamás había sudado tanto. Tengo ganas de mandar a todos y a todo al más lejano y recóndito ¡carajo! (pero en voz bajita). Mi primo (el contador general) apacigua los ánimos. Todos quieren acabar temprano para salir a gilear (hasta mi primo). Ya están formadas las parejas (que obviamente no resultan a la larga ni a la corta parejas habituales o digamos que sí, pero sin que se entere la pareja oficial). En el día del amor reina la confusión y el desamor. Todo es un completo desmadre.
El día empezó bonito. Abrazos, abrazos interminables, besos de amigos, besos no tan de amigos. Pasaron las horas y la tensión fue en aumento hasta llegar a límites inimaginables. Personas que siempre los noté amables y serenos se transformaron de mansas palomas en esquizofrénicos (elevado a la millonésima potencia) en una lucha frenética contra el tirano (el señor tiempo), en "monstruos" que martirizan y torturan (misma "Pasión de Cristo") al de menor peso en la "cadena alimenticia" (a mí, el "pejerrey").
Qué fácil es ganarte una granputeada y a los 5 minutos recibir un "lo siento hermano...cosas del fútbol", qué fácil NO. Del laberinto, ya queda poco. La oficina es un desorden, por aquí pasó un tifón y nadie lo notó afuera (ni en las noticias salió). Estoy agotado, agotadísimo. Y mañana tengo que recibir a todos con mi mejor cara, con mi mejor sonrisa (sí, como nó). Soy el último en salir del lugar. No hay un alma. Escucho grillitos en el ambiente (piso uno que se ocurre cruzarse en mi camino, ¡qué asco!). Me recuerda al aspecto de un pueblo fantasma del lejano oeste de aquellas series que veía mi abuelito en una tele blanco y negro con antena de conejo . Cruzo el umbral, al fin puedo respirar. ¡Feliz día del amor y la amistad malditos!.

Día del Amor

El amor nace. El amor crece. El amor se reproduce. El amor no muere. El amor transmite. El amor no habla. El amor calla. El amor ciega. El amor habla. El amor se esconde. El amor se mimetiza.El amor fluye. El amor agobia. El amor ahoga. El amor mata. El amor llora. El amor ríe. El amor enternece. El amor envilece. El amor da calor. El amor da frio. El amor surge. El amor reverdece. El amor florece. El amor en una flor. El amor en un millón. El amor de lujo. El amor de esteras. El amor de vereda. El amor de gran salón. El amor de callejón. El amor de desierto. El amor de mar. El amor de cielo. El amor en París. El amor en Nueva York. El amor en Villa el Salvador. El amor de diversión. El amor de pasión. El amor de ilusión. El amor certero. El amor en la sonrisa de un niño. El amor maternal. El amor patriarcal. El amor filial. El amor fraterno. El amor amical. El amor celestial. El amor necio. El amor a primera vista (a segunda y a tercera). El amor intemporal. El amor eterno. El amor fuera de fecha. El amor sin amor. El amor sincero.El amor platónico. El amor carnal. El amor sin barreras. El amor con DIU...
¿Dónde está el amor? En todas partes, de todas formas y colores... Yo, aún lo espero...sentado...

El Cuerpo de Giulia-No (Jorge Eduardo Eielson)

Entrevista a Eielson
por: Julio Ramón Ribeyro.

En 1972 la prestigiosa editorial mexicana Joaquín Mortiz publicó El cuerpo de Giulia - no del poeta Jorge Eduardo Eielson. Por entonces, el libro fue catalogado de diversas maneras: novela, poema-novela, antinovela, metanovela, etc, etc. A raíz de este texto abiertamente motivador (¿o provocador?), Julio Ramón Ribeyro entrevistó aquel año a Jorge Eduardo Eielson en París. Acá el diálogo entre ambos.

JRR: El caso de "poetas pintores" no es tan raro como puede parecer. Tenemos a Miguel Angel, a Víctor Hugo, a Henri Micheux y, entre nosotros, a Eguren, según creo recordar. Con la publicación de El cuerpo de Giulia-no ¿te incluirías dentro de esa familia espiritual de "poetas pintores"?
JEE: Incluirme al lado de Miguel Ángel, Víctor Hugo o Eguren me parece de una presunción enorme, aunque fuera el más humilde de sus descendientes. Por otra parte, la pregunta no me parece pertinente en cuanto yo no soy "poeta-pintor" ni "pintor-poeta", y nunca he comprendido ese término. En cierta época, que no duró sino diez años, escribí poemas y me llamaron poeta. Y en otra posterior me dediqué a las artes visuales y no escribí poemas, ni ningún texto realmente "literario". Sólo en un cortísimo período estas dos actividades han coincidido, precisamente entre los años 48 y 52. Además, como tú sabes, he escrito artículos para periódicos y no soy periodista. He escrito algunas piezas de teatro y no soy dramaturgo. Hago también escultura y no soy escultor. He escrito cuentos y no soy cuentista. Una novela y media y no soy novelista. En 1962 compuse una Misa solemne a Marilyn Monroe, y últimamente preparo un concierto y no soy músico. Como ves, no soy nada.
JRR: De la existencia de El cuerpo de Giulia-no sabía yo primero por terceras personas y luego porque tuve ocasión de hojear los originales hace algunos años. ¿Cuándo fue exactamente que escribiste este libro y por qué tardaste en publicarlo?
JEE: Empecé el libro en el verano de 1953, en Roma, y lo terminé el verano de 1957, en la misma ciudad, pasando por larguísimos periodos de inactividad. En realidad, aunque ello no se note quizás en la novela, mi disgusto por la literatura era ya evidente y sobre todo la suerte de virtuosismo que yo entonces practicaba. Me parecía literalmente como si me rompiera la cabeza ante un estéril muro de palabras. Llegué a odiarlas. Así, de una masa informe de seiscientas a setecientas cuartillas no extraje sino las más legibles, aquellas que podían transmitir más sinceramente al lector algunas de mis experiencias de juventud. En cuanto a su publicación, puedo decir sólo esto: jamás he escrito nada con la intención de publicarlo. Mis primeros poemas, como Reinos o Canción y muerte de Rolando es a Javier Sologuren que debo su difusión y creo que fue él el que envió los originales a un premio nacional, que me fue otorgado. Por tal razón no he publicado casi libros y no he hecho el menor gesto en ese sentido. Me parece francamente sin importancia. Para El cuerpo de Giulia-no tuve un contacto -no buscado por cierto- con la casa Gallimard, a través de Jean Genet, en 1955. Nunca contesté la carta, que debo conservar todavía. El libro era un caos, no lo consideraba bien, ni terminado y no tenía ganas de continuarlo. Sólo en 1969 tuve oportunidad de volver a ver a Octavio Paz aquí, el cual me lo pidió para publicarlo en México. Cuando pasé por Lima, en 1967, llevé el original, por si se presentaba alguna oportunidad, así como todos los poemas reunidos en volumen, pero claro está no se presentó ninguna oportunidad. Sólo Javier, magnífico poeta y maravilloso amigo, publicó Mutatis mutandis en la Rama Florida en una bella edición. Tales poemas de 1954, son los últimos que he escrito, junto con Habitación en Roma que forman un grupo mayor y quizás más ambicioso. En los años siguientes hasta el 60, fecha en que reanudo definitivamente mi trabajo pictórico escribí otras cosas, pero que no considero ya "poemas". Por lo menos no en el sentido tradicional. Ellos ofrecen dificultades de difusión mucho mayores y, con mucho optimismo, quizás puedan publicarse en 1990. No es presunción ni culpa mía. Son simples razones de orden técnico y económico que nada tienen que hacer con mi trabajo.
JRR: ¿Crees tú que tener un doble oficio sea ventaja o una debilidad? Quiero decir que corres el riesgo de no ser tomado en serio en ningún bando y ser calificado de "poeta" por los pintores y de "pintor" por los escritores.
JEE: Me tienen sin cuidado los calificativos de los funcionarios de la palabra o la paleta. En cuanto a ser tomado en serio, nada podría ser peor, puesto que yo mismo no me tomo en serio y me siento muy bien así. Puede ser tal vez una debilidad tener un doble oficio pero como yo no tengo ninguno… A lo más se podría decir que ejerzo una actividad múltiple, entre las cuales, desde hace catorce años, no incluyo la literatura, salvo algunas notas sobre artes visuales.
JRR: Para haber sido escrito entre 1953-57, tu libro me sorprende, pues se anticipa a una serie de novelas actuales calificadas en Latinoamérica de vanguardia. Me refiero a la preocupación por el lenguaje, a los juegos espacio-temporales, a la presencia, por no decir invasión, de la poesía en la prosa narrativa, etc. ¿Es que tenías consciencia entonces de estar escribiendo algo nuevo o novedoso? ¿Leías muchas novelas? ¿Qué novelas?
JEE: Me halaga mucho si me he anticipado a algo, pero creo que esto no es de ninguna importancia, o si la tiene ella es muy relativa y formal. El afán de renovación exterior pueden asimilarlo con frecuencia los espíritus competitivos, y yo no lo seré nunca. Prueba es la siempre tardía y escasísima publicación de mis escritos. Además no es un libro el que hay que juzgar sino todo un trabajo, mejor aún, una vida. En realidad mi preocupación por el lenguaje era ya patente desde mis primeros poemas, a partir de 1944. Por ejemplo en Parque para un hombre dormido, en Genitales bajo el vino, en Librería enterrada y, sobre todo, en Bacanal, en donde la dolorosa experiencia del hombre que escribe se transforma en un grito de amor y de odio a la palabra impresa. Luego el proceso se agudiza en los Ejercicios poéticos, algunos de los cuales fueron publicados en 1953, para terminar con Habitación en Roma de manera más consciente. Estos poemas destilan literalmente su propia negación y el hastío y la esterilidad de la letra. Las transposiciones espacio-temporales he comenzado a usarlas bajo forma de anacronismos desde "Antígona" y "Ajax en el infierno", de 1945. En cuanto al uso de repeticiones, inserción de lemas, aliteraciones, cortes arbitrarios, lectura en dos planos, fórmulas tomadas de los "scrips" cinematográficos, etc., son juegos de niños para quien ha leído a Joyce. No veo de qué vanguardia se puede hablar en Latinoamérica. Con excepción de algunos otros grandes nombres que es inútil mencionar, he leído muy poca ficción. Y en los años 50, en Roma, ninguna novela. Vivía completamente al margen de la literatura y no tenía amigos escritores. Menos sabía aún de Latinoamérica. Sólo recientemente he podido apreciar el talento de los jóvenes escritores de nuestros países.
JRR: Tengo un gran respeto por tu pudor, quiero decir por no hablar jamás de ti mismo, de tu pasado, de tus problemas personales. Me parece advertir, sin embargo, que en este libro te refieres precisamente a tu infancia en la selva del Perú. ¿Qué hay de cierto en ello?
JEE: Como tú sabes sin duda mejor que yo, todo es cierto en el mundo de la ficción, y muy poco en la realidad. No he pasado mi infancia en la selva ni mucho menos, sino sólo un periodo durante el cual tomé la costumbre de pasar las vacaciones del colegio en una propiedad familiar de la ceja de montaña. El resto de mi tiempo, hasta mi partida a Europa, lo he pasado en el agua. Mar y piscinas. El agua es el elemento que mejor conozco, como buen limeño. Tengo algún texto por allí que podría ser contrapuesto a El cuerpo de Giulia-no sobre el mar y su presencia. ¡Pero todo esto me resulta ya casi arqueológico!
Tomado de: La casa de cartón. Revista de cultura. OXY
Lima, verano-otoño de 1995. II Época Nº 6.
Encontrado en:
http://chanove.rupture.net/entreiel.htm