¡Dejen dormir carajo!
2:45 a.m. Todo es silencio y quietud. Un miércoles de madrugada como cualquier otro. Yo, hace horas que terminé de contar todas las ovejitas del corral y me encuentro sumergido en el 7mo. sueño, el más profundo (y al fondo). Un amigo, me dijo alguna vez que las mejores ideas aparecen mientras uno duerme (en sueños), y que siempre resulta perminente tener a mano un bolígrafo para anotarlas. Yo, consideré que dormir y escribir, a la vez, resultaría en la práctica una costumbre poco saludable e insensata...Bueno, no divaguemos, volvamos al camino recto de este relato urbano...
2:45 a.m. y un segundo más. Un estruendo remece la casa. Los gritos desaforados de Carlitos (mi sobrino de parte de sobrina: Servinacuy) alerta a todas en casa. Se sienten pasos por los cuartos aledaños. Pasos descalzos y machacantes. Alguien golpea mi puerta. Todos gritan: "!Ratero @&%/"$%&$&!..." Carlitos no se cansa de gritar y gritar.: "¡Rochi, pásame la pistola" (la de juguete o la de agua), "¿Dónde está la llave?" Al fin reaccióné (es mi costumbre abrir los ojos al despertar, desde chiquito) y busqué mi ropa en plena oscuridad (eso de dormir desnudo resulta ahora una mala costumbre). Me pongo los pantalones, me subo el cierre de la bragueta y !Ay! me cojo de los "pelos" (por no decir pendejos)... Me termino de vestir al vuelo y bajo las escaleras descalzo. Todos están por la sala y por la calle (puerta abierta). La puerta interior que conduce al garaje también está abierta y hacia ella me dirijo... Allí tengo la Compu. Pensé lo peor. La última vez (perdón, la anterior) que nos robaron se llevaron la compu y sólo me dejaron como consuelo y recuerdo el teclado y los parlantes... Pensé ver ahora lo mismo... La compu, en su lugar (se salvó por un pelo), pero, el televisor grande y el pequeño (mío) que bajé para que mi hermano arreglara y arregló, ya no estaban... La puerta del garaje había sido abierta de un golpazo. En el suelo, un bloque grueso de concreto con un tronco grande al centro (de aquellos que utilizan para cerrar una calle). Imposible que un hombre solo haya podido levantar. Me hizo acordar a las pelis viejas donde decenas de hombres cogen un tronco y con gran fuerza lo lanzan contra la puerta de un castillo...
Todo fue rápido. Todo en un flash. No tardaron ni diez segundos en tumbar, la puerta, coger las dos TV´s, subirlas a un tico amarilla y escapar derrapando en la pista, disparando dos tiros al aire. Todos observaban los destrozos. Sorprendidos pero tranquilos. Los vecinos también llegaron a ver. Algunos con el ya conocido: "Ya sabía que te iba a pasar", "Yo te iba a decir que aseguraras más tu puerta", "En la tarde vi gente extraña rondando", etc. Tarde y en peor momento sus comentarios. Como ya dije todos en la casa tranquilos a excepción de Michelle, que con el barullo se asustó y rompió en llanto... Todos despiertos. Menos papá, el duerme como un tronco y mejor no despertarlo... Mi hermano renegando, mis hermanas contando que es lo que habían hecho durante el asalto: Cristina colgada del ventanal del tercer piso gritándoles su vida y hasta de lo que se iban a morir a los "choros" mientras Rafo (su esposo) bajaba corriendo (por no decir rodando) las escaleras. Talia mirando por la ventana de su habitación en el segundo piso también gritando y alertando a los demás en casa. Mila de su balcón al costado del cuarto de Talia, haciendo lo propio...
El vigilante de la cuadra (y de tres cuadras más) llegó a los pocos momentos de ocurrido el asalto. Antes había un vigilante por cuadra. Pero la gente se cansó de pagar "por nada" y sólo quedó uno (el de mi cuadra). Quien dejándose llevar por la avaricia y los ruidos del estómago se hizo cargo de tres cuadras (Quien mucho abarca poco aprieta). No le cargamos la culpa a él, pero... (cóbrame el lunes y verás...). Sin embargo, las consecuencias si había oposición pudieron ser lamentables.
En casa se inició una charla que duró hasta las cuatro de la madrugada. Comenzó con tensión y terminó con risas y sonrisas. Todos nos reíamos de nuestros aspectos y reacciones... Carlitos sin camisa (ni polo) mostrando sus mondongos (como en carnicería), todos con "pijamas" multicolores y risibles. Despeinados, cansados... Bueno, dos televisores valen menos que una vida. ¿Denuncia? para qué, jamás nos devolvieron nada antes... A lo malo buena cara. Y en cuanto a los ladrones, sí. Sí, tú, tú y tú (pues, eran tres) con los cien o cincuenta soles que les den por los televisores espero les compren a sus hijos algunos útiles para el "cole"...



